Follow by Email

martes, 10 de abril de 2018

Eugenia

La emperatriz Eugenia, por Winterhalter


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Sobre Eugenia de Montijo escribió Foxá (“Eugenia y Carlota”) uno de sus más bellos artículos:
Una tarde me dijo mi padre, cuando dábamos la vuelta en coche a la Casa de Fieras del Retiro, señalándome en el fondo de un landó a una vieja señora exangüe, pero todavía erguida: “Ésa es la emperatriz Eugenia; recuérdala, porque si llegas a viejo deslumbrarás a tus futuros y jóvenes oyentes cuando le digas que la has conocido”.
Como esposa de Napoleón III (“Eugenia, ante el insignificante Luis Napoleón, que pretendía una aventura amorosa, le hizo comprender, con gracia carabanchelera, que había que pasar por la Vicaría”), fue la musa del Segundo Imperio… y de los desastres en Méjico y Prusia. Lo de Méjico acabó con Maximiliano (esposo de Carlota) repartiendo monedas de oro entre los soldados que iban a fusilarle. Y lo de Prusia, con la derrota de Sedán: se discutía si el futuro monarca español sería alemán o francés, y Eugenia quería al francés; Guillermo aceptó, pero Napoleón lo exigió por escrito; “Quieren la guerra”, pensó el mariscal Von Moltke; “Pues la tendrán”, añadió Guillermo.
Cuando el periodista Carretero la visitó en el palacio de Liria, la emperatriz le confesó su gran secreto: tras la derrota alemana de 1918, el presidente Wilson propuso una paz sin anexiones, con la oposición de los franceses, que reclamaban Alsacia y Lorena, perdidas en 1870.
Pero yo poseía la prueba de que la misma Alemania consideraba francesas Alsacia y Lorena. Cuando Sedán, yo, desde mi destierro en Inglaterra, había escrito al rey de Prusia que no se las arrebatase a Francia. Guillermo I me contestó con una carta en que reconocía el derecho francés sobre aquellos territorios, pero los retenía para garantizarse la seguridad de Alemania Y esta carta es la que después de cincuenta años ha servido para que Wilson acepte que Alsacia y Lorena sean consideradas para Francia, no como anexión, sino como restitución.
Eugenia, “la española que fue más que reina”.