sábado, 30 de diciembre de 2017

El tiempo


Moonwalk

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Logran, por primera vez, que el tiempo fluya hacia atrás, titulan una noticia que suena a “Bola de fuego”, la única película fallida de Hawks, a pesar del gran Grant y la superior Stanwyck.
    
¿Tiempo hacia atrás? Eso lo llevan haciendo los valientes liberales españoles desde Camba y aun antes.

    –La valentía ofrece todos, absolutamente todos, los caracteres del autoritarismo político y económico.
    
Nuestros abuelos antropólogos observaron que la sociedad española, no obstante su pobreza, siempre tendió a constituirse “a modo aristocrático”, influyendo esta propensión en el desdén con que fueron mirados los oficios y en el abandono, ruina y desaparición de cualquier industria. (Compárense la industria nacional del 78 y la industria nacional de este 17.)

    Para ellos, la hipertrofia de la personalidad nacional se manifestaba política y teocráticamente por una condición hipertrófica, el autoritarismo, y una condición atrófica, el servilismo.

    –En la mecánica social, servilismo y autoritarismo vienen a ser la misma cosa, pues uno depende del otro, y si se atenúa la atrofia del primero, se atenúa equivalentemente la hipertrofia del segundo.
    
¿Tiempo hacia atrás? “Buy terms divine in selling hours of dross”, nos dejó católicamente dicho Shakespeare.
    
La Nochevieja, para mí, sería volver a los 80, cuando todos los días era Nochevieja: un tiempo divino, en contraste con este triste tiempo socialdemócrata (¡terrenal!) que aspira a eternizarse mediante el autoritarismo/servilismo y sus consecuentes leyes de excepción.

    La partidocracia, que, como el cacicato, adapta las leyes constitucionales a sus funciones, no utiliza más que una sola ley muy castizamente española, por depender de nuestro autoritarismo constitucional: la “ley de encaje”, repetidamente mencionada por la literatura picaresca. La partidocracia exagera nuestro servilismo y constituye nuestro modo de degeneración política. La degeneración consiste en invertir parálisis y actividad de fuerzas.