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sábado, 8 de abril de 2017

El Partido

Cuando no estaba mal visto reclamarse El Número Uno

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    El marketing y glamour picassianos se resumen en un tuit daliniano, de cuando Dalí hacía collera con Picasso, y su amigo Luis Miguel Dominguín puso de moda reclamarse El Número Uno.
    
Picasso es un genio. Yo, también. Picasso es comunista. Yo, tampoco.
    
En 1945, Picasso, que se tiró en Francia toda la ocupación nazi, se apuntó al partido comunista francés, el mismo que el 27 de Julio de 1940, con los alemanes en la Torre Eiffel, sacaba una octavilla que nos regala Jean Palette:
    
Los soldados alemanes son vuestros hermanos, fraternicen con ellos. Vuestro enemigo es el gran capital, los trusts de Inglaterra y América.
    
Era el partido de Maurice, y no Lacroix, sino Thorez, el Stalin francés, cuyo hijo Paul, en un libro de 1982, hablando de la historia del Partido, decía que fueron, en cita que también nos pasa Palette, “cons et dangereux à la fois”, es decir, “gilipollas y peligrosos a la vez” (ahora Rufián se queja de que le dicen “gilipollas” en el Congreso).

    –Los americanos atentan en el aire contra la vida de Thorez –titula “L’Humanite” en noviembre del 50, e informa: “Todas las personas decentes se han emocionado, primero, e indignado, después, ante el abominable crimen que los fautores de la guerra han intentado contra Maurice: los bandidos americanos han querido matarlo, hacer desaparecer su sonrisa arrebatadora que a los bravos hombres de nuestra patria infunde confianza”. Pero la verdad, refiere Luis Calvo, en deliciosa crónica de París, es más humilde: el avión ruso que lleva a Thorez a la Urss atraviesa el cielo de Franfort sin permiso y envían un caza a vigilarlo.
    
En el 80, Revel pregunta a Cebrián cómo su periódico es el único en ignorar el “caso Marchais”, líder comunista que en el 42 y 43 fue en la Alemania nazi trabajador voluntario (no deportado), y, “nada incómodo”, contesta: “Es que el jefe de extranjero es comunista, de modo que ha silenciado el asunto”.
    
Thorez y Marchais, las figuras del Partido picassiano.