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domingo, 20 de agosto de 2017

La llamada


Claudette Colbert y Clark Gable, separados por "la muralla de Jericó"
 (el muro que quiere Mariano para África) en "Sucedió una noche"

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    La TV del Estado de Partidos que dirige Sánchez, el cartujo que huyó de Miraflores porque no aguantaba más sin fumar, nos sirve la noticia de una manifestación de musulmanes que, en agosto, protestan contra el atentado de Barcelona forrados de abrigos y bufandas, mientras se nos hace la confidencia de que “Trump y Rajoy han hablado por teléfono”.

    Con las cosas que esa TV tiene dichas del presidente americano, semejante llamada adquiere en la imaginación del espectador las proporciones míticas del encuentro de Franco con Hitler en Hendaya, cuando Serrano Súñer pegaba aquellas voces que ahora hacen suyas nuestros liberales del Embassy: “¡Viva Alemania!” y “¡Rusia culpable!”
    
¿De qué hablan Trump y Rajoy? ¿De la “posverdá”, que es el chicle de los tertulianos marianos? ¿De Bannon, el Lassalle trumpiano, asediado por los escualos del establishment y el globalismo americanos? ¿Del muro…?

    Trump, como se sabe, prometió concluir –es la primera exigencia de sus electores– la pared comenzada por Clinton.
    
Rajoy, en cambio, no quiere muros, aunque tiene uno con pinchitos de chalé pijo, pero se ve que es su necesidad, no su voluntad la que consiente. Si por él fuera, ese muro sería como la sábana que Claudette Colbert cuelga entre su cama y la de Clark Gable en “Sucedió una noche”. ¡La muralla de Jericó! Así se explica lo del reportaje de “Young” Sánchez con los musulmanes del gabán y el tabarrón de los tertulianos con lo de que “no todos los musulmanes son islamistas”, como dice uno que a mí me gusta y que se hace un lío con la lógica de Aristóteles comprada en los chinos.
    
Si el salvaje, según Russell, es un individuo servicial que hace lo que sea necesario para sustentar la teoría de los antropólogos, ¿qué no hará el tertuliano, que encabeza la fauna doméstica, por sustentar la teoría de los políticos?

    Estas cosas pensaba uno anoche, en la cola de un control de alcoholemia, donde todo el mundo es sospechoso, porque sí, de haber empinado el codo.

Domingo, 20 de Agosto


Biarritz tiene mucho de estimación sanitaria.
Wenceslao Fernández Flórez

"Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel"

DOMINGO, 20 DE AGOSTO
 
En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: «Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo.» Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: «Atiéndela, que viene detrás gritando.» Él les contestó:

-Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel.
 
Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: «Señor, socórreme.» Él le contestó:

-No está bien echar a los perros el pan de los hijos.

Pero ella repuso: «Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos.» Jesús le respondió:

-Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas.
 
En aquel momento quedó curada su hija.

Mateo 15, 21-28

sábado, 19 de agosto de 2017

Parada fija


Lo que pasó lo tiene la muerte
Lo que pasa, lo va llevando
Quevedo

El atropello


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Lo de Barcelona (“un atropello”, en definición de Garzón, el Sacarino del comunismo español) ha pillado a los servicios de propaganda volcados en hacer del presidente de los Estados Unidos un Sabino Arana en la consulta del Doctor Robert.
    
Trump se queda solo en su defensa del racismo –titulaba, a lo Willi Münzenberg, el diario gubernamental; por cierto, el único en Europa que se negó a publicar los documentos probatorios de la colaboración entusiasta con los nazis de Georges Marchais, cuyo partido sacó el 27 de Julio de 1940 una octavilla para saludar a los alemanes encampanados en la Torre Eiffel: “Los soldados alemanes son vuestros hermanos, fraternicen con ellos. Vuestro enemigo es el gran capital, los trusts de Inglaterra y América”.

    El día de la muerte del skater español por la Yihad en Londres, los medios achacaron aquel sindiós al Brexit… y a que en Inglaterra no hay Guardia Civil, la misma que este jueves, tras lo de Barcelona, invitaba a los usuarios de redes a combatir el mal con “fotos de gatitos”.
    
Cuando Trump ordenó la restricción de viajes para ciertos países musulmanes, los limosneros de Soros se desplegaron por algunos aeropuertos con una cámara de la CNN detrás: “Colapso aeroportuario”, era la consigna. Un juez de Hawai suspendió la orden porque el imán de la isla adujo que su suegra siria no podría visitarlo. Seis meses después, la Corte Suprema dio luz verde a la orden presidencial y, ya sin TV ni limosneros, aquí paz y después gloria.
    
Para la izquierda, el islam es una “religión de paz” (¡como el Pcus!) y, una vez esfumado el proletariado, su nueva fuerza de choque contra el Capital.

    Pero ¿qué es la izquierda?

    La izquierda, hoy, es esa senadora demócrata por Missouri, María Chappelle-Nadal, que anotó en Faceboock su único pensamiento:

    –¡Espero que Trump sea asesinado!

    Como María Chapelle es de color, y Trump, rubio (el tinte no cuenta), Faceboock dio por correcto el órdago.

    Y nunca falta un John Hinckley.

Sábado, 19 de Agosto


Un río claro y copioso avanzaba hacia España, con esa tranquila indiferencia que muchos ríos sienten ante las nacionalidades.
Wenceslao Fernández Flórez

viernes, 18 de agosto de 2017

Las Cuatro Estaciones


 Invierno

 Otoño

 Verano

Primavera

Enna


La ciudad se llamó Castro Ianni y luego Castrogiovanni (derivación de Fortaleza de Enna), hasta 1927 cuando se volvió a conocerla con el nombre de Enna, a propuesta de Mussolini.
(de Wikipedia)

J.R.M.

Elegimos el deshonor y tendremos la guerra


Mater Dolorosa

Jean Palette-Cazajus

"Tota la meva simpatia y solidaritat amb els catalans"

He escrito tantas tonterías inútiles sobre esta pesadilla recurrente, desde los atentados de Paris en noviembre 2015 hasta el de Niza, el 14 de julio de 2016, pasando por el rosario de asesinatos intermitentes, que estoy abrumado entre impotencia y sentimiento de esperpento. Y ello porque esta gente es una caricatura de humanidad. Lo terrible es que algunos de ellos lo saben y todos lo intuyen. No hace falta leer a Nietzsche para saber que el mal no suele ser obra de los poderosos sino de los resentidos y los fracasados. Lo dije en el primer texto que escribí, hace ya muchos años, sobre el tema: la historia balbucea y repetimos en sueños la bajada de pantalones del 30 de septiembre de 1938, el trágico suicidio de las democracias en Munich. Esta vez a escala definitiva y planetaria.
Creo que muchos han olvidado las palabras de Churchill en tan vergonzosa ocasión: “Os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra, elegisteis el deshonor y tendréis la guerra”.

Supremacistas

SS y el cáncer de la Humanidad
  
Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Supremacista, hoy, es alguien que todavía no ha leído a Susan Sontag, la intelectual torda que dejó escrito que la raza blanca es el cáncer de la humanidad, cilicio con el que cada noche los fariseos del templo, que es el Presupuesto, se repasan el lomo al acostarse.

    El Bannon de Rajoy, Lassalle, con nómina de… Secretario de Estado de la Sociedad de la Información… (¡con lo que nos reíamos de Felicísimo Valbuena, el Alvin Toffler de la Complu!), ha “despixelado” el rostro del supremacismo, que sería el de cualquier blanco con rifle viendo “Lo que el viento se llevó” en una caravana.

    El hábito hace al monje, pero ¿hace el rifle al supremacista?

    A los de mi edad no se nos va de la memoria la imagen de Cebrián, toda la noche en vela, tras de la puerta de su apartamento, sarasqueta en mano, por si los mismos que lo habían hecho jefe de propaganda venían a buscarlo para echar a perder las “libertaes” que Carmena, según el relato del periodismo global, nos había traído. Cebrián no conocía la Segunda Enmienda, pero tenía una sarasqueta en casa; tampoco conocía la caza, pero hacía de Saza en el monte para Isidoro (Álvarez, no González), que era su mejor anunciante; y, por supuesto, desconocía la democracia, pero, viendo lo que el viento se estaba llevando, se mostraba dispuesto a defenderla con su vida. ¿Era un supremacista? Sólo Lassalle lo sabe.

    Lo que parece claro es que los padres fundadores de América (un tertuliano marianista incluye a Tocqueville en ese saco) eran unos supremacistas de aquí te espero; un hatajo de fascistas, vamos: pensando en un proceso de emancipación y deportación de esclavos, Jefferson busca (en vano) un ejemplo en “la deportación española de los moros”.

    –Este precedente se queda muy corto para nuestro caso.
    
Una nueva y verdadera “pax americana” exige que rueden cabezas en el Monte Rushmore: Soros por Washington, Slim por Jefferson, Bezos por Roosevelt y Obama por Lincoln (¡otro que tal baila!).

La granada es la prehistoria de la sangre


La granada es la prehistoria
de la sangre que llevamos,
la idea de la sangre, encerrada
en glóbulo duro y agrio,
que tiene una vaga forma
de corazón y de cráneo
.
FGL, Canción oriental

J.R.M.

Viernes, 18 de Agosto


No había aire -nunca hay aire en las salas de juego de Bellevue-, sino un gas enervante, saturado de perfumes de mujer y de tabaco egipcio y de ansia.
Wenceslao Fernández Flórez

jueves, 17 de agosto de 2017

La violencia Far-right



Hughes
Abc

El crimen de Charlottesville ha hecho que en el debate americano aparezca con fuerza el factor “nazi”. A las pocas horas, el NYT ya pedía la cabeza de Bannon. El esquema lógico es el que sigue:

Los Alt-Right son nazis y/o supremacistas (dicen ellos).

Los Alt-Right leían el medio de Bannon (o simplemente tienen algún tipo de relación vía Breitbart o a través de un grupo de Facebook compartido o incluso paranormal, como en el caso de la actriz Alyssa Milano, que vio a un elfo navideño hacer el saludo nazi y culpó al psoriásico populista). Por lo anterior: Bannon es nazi y/o supremacista.

Esto permite que la oposición a Trump abandone por un momento la temática habitual de Rusia o el inmediato holocausto nuclear, y se centre en el supremacismo, asunto que del modo descrito relacionan directamente con Bannon. ¿Por qué esa fijación? ¿Importa tanto Bannon? No parece. Ni se le conocía ni se le conocen muchas opiniones. Lo que interesa es lo que está detrás de Bannon, el movimiento populista que permitió a Trump ganar las elecciones. Dentro del caos de Trump, supondrán, debe de haber un núcleo pensante y entre todos han decidido que sea él (porque si, como aseguran, Trump es tonto… ¿quién les ha robado las elecciones?).

Pero la cuestión de la violencia derechista debería preocuparles un poco más. En realidad no es así, claro. Su interés es meramente coyuntural. Los análisis de la violencia ultra son bastante toscos. Para empezar, no distinguen grupos ni protagonistas. Lo mezclan todo en el vago concepto “nazi” o “Alt-Right”, confundiendo, en este último caso, el movimiento cibernético reciente con la naturaleza de la derecha extrema anterior. Asoma aquí un interés muy perceptible: la Alt-Right de Infowars o Breitbart está asociada al trumpismo. Por eso es mejor para ellos cargarle todo a esa etiqueta en lugar de usar la de Far-Right, anterior y más apropiada. Es el término (derecha extrema, derecha dura) que al menos utiliza Arie Perliger, reconocido experto en este tipo concreto de violencia. Dentro del far-right con pasado o potencialidades de violencia, Perliger distingue varios grupos. Nos puede ayudar.

Por un lado estaría el supremacismo. El KKK, de muy antiguo abolengo, o los más recientes grupos de neo-nazis y Skin Heads… Otro grupo sería el Cristiano Identitario. Los nativistas o exclusivistas, quienes creen que son los anglosajones y no los israelíes el pueblo elegido. Aquí se mezcla también el antisemitismo, el segregacionismo racial… un extraño cóctel que acaba en la seguridad de un apocalipsis. Junto a ellos, supongo que por proximidad religiosa, incluye a los movimientos antiabortistas. Por último están los movimientos antifederales. Tienen tendencia a organizarse en comunas armadas, en milicias. Les mueve el resentimiento contra el gobierno federal. Su eclosión se produce en los noventa, y se ha relacionado con las crisis económicas de las granjas y los trastornos en el modo de vida interior por los cambios tecnológicos. Este movimiento también es una reacción en defensa del derecho a llevar arma. Serían los que también protegen la frontera. Defensores de la Constitución, fuertemente vinculados a una idea de libertad individual (son “patriotas constitucionales”,¡pero no a los Habermas!) y a una noción conspiranoica (o quizás no) sobre un Gobierno Mundial que acabará con la constitución americana como la conocen. Son nacionalistas, pero de una determinada manera. Su fijación es reprimir los excesos del gobierno federal. Estos serían los grupos fundamentales. Lo interesante es que Perliger ha recogido datos sobre su violencia.
En primer lugar, vamos a ver lo que ya “sabemos”, lo que se ha dicho en los medios últimamente.

Los datos de Perliger permitieron a una parte de la izquierda americana plantear el argumento de que la violencia blanca extremista es más dañina para Estados Unidos que la del islamismo radical.
Perliger usa un esquema de pirámide para estudiar la violencia del extremismo político. Hay una expresión criminal, asesinatos, que aparece en los medios y otra, invisible, que está en la base. Ésa creció mucho tras la victoria de Trump, nos dice. En los días siguientes a su victoria se denunciaron cerca de 900 incidentes (hay algún artículo memorable al respecto en la prensa española). Perliger ha denunciado también que se haya recortado fondos para el tratamiento específico de este tipo de violencia (algo que, dedicándose él profesionalmente al asunto, parece normal) . Considera también que la violencia far-right se caracteriza por algo no premeditado. No se planean. Los crímenes surgen en encuentros de rabia, estallidos. Por eso considera que no hay que perseguir tanto a los grupos organizados como la difusión de su ideología. Volveríamos aquí al espinoso asunto de la libertad de pensamiento, expresión y reunión para ciertas ideologías. Perliger no sólo pide más presupuesto y replantear el tipo de vigilancia a los grupos, Perliger pide que esa violencia far-right se considere terrorismo doméstico. Pero esto es lo que ya sabíamos por su reflejo o eco en la prensa. Lo que está en el ambiente. Lo menos conocido es el informe que al respecto presentó en 2012. Trump aún era un personaje de las páginas de sociedad o televisión, aunque ya había registrado el MAGA. Perliger presentó datos sobre la evolución de esta violencia. Y el crecimiento de la misma es muy anterior. Es en los 90 cuando la violencia far-right aumenta. De 70 ataques de media por año en los 90 se pasa en el período 2000-2011 a un número medio de 307,5 por año. Un incremento del 400%.

El experto observa algunas pautas. La violencia crece siempre en el año electoral y el anterior. Los períodos electorales excitan a estos grupos far-right, bien porque encuentran que sus acciones tendrán más eco o bien por la mera exacerbación de su radicalismo política (en relación con esto, la decisión demócrata y de los medios de abrir un período continuo de deslegitimación a Trump no parece que vaya ayudar. No se relaja el ciclo político). ¿Pero qué explica el aumento de esa violencia? Al ser esa violencia de derechas y repugnante a una sensibilidad analítica, notamos que no se explica tanto el por qué como el para qué. Hay algo contradictorio. Se reconoce que muchas veces son actos no planeados, pero por otro lado se quiere explicar el aumento de la violencia en un mecanismo para el reconocimiento de sus demandas. La violencia las hace audibles, las pone en el debate. Hay, sin embargo, algunas observaciones iluminadoras. La violencia far right respondió de manera significativa a las legislaciones en materia de aborto y muy especialmente a las de restricción o mayor control de la venta de armas en los años 90. Sería una reacción directa a algo que consideran ataques a su forma de vida y a la constitución americana. No sólo una respuesta supremacista.

En fin, es un asunto complejo y apasionante (como todos los asuntos), pero no está tan claro que el sujeto extremista sea tan unívoco (ni necesariamente primo de Bannon), ni está tan claro que la violencia la haya despertado Trump, ni que sea solamente racista.
Dicho todo esto, claro, sin ánimo de ofender.

Portopalo di Capo Passero




El lunes por la mañana bajamos al puerto y no hallamos los navíos; vimos las boyas de ellos en el agua, adonde conocimos ser perdidos...
Alvar Núñez Cabeza de Vaca, Naufragios
J.R.M.

El dilema de Churchill


Hughes
Abc

1. Winston Churchill fue el líder de la resistencia contra el fascismo y contribuyó decisivamente a la derrota de la Alemania de Hitler. Usando términos actuales y reconocibles podríamos decir que Churchill fue un gran “antifa”, el más grande “antifa” del siglo XX.

2. En los diarios de Harold MacMillan, que en esa fecha era Ministro de Defensa del Reino Unido, hay anotada una entrada el día 20 de enero de 1955 que dice tal que así: “Más discusiones sobre la inmigración de la India Occidental. Un proyecto de ley está siendo redactado, pero no es un problema fácil. El Primer Ministro cree que Kepp England White es un buen eslogan” (traducción personal y macarrónica, ustedes perdonen). Esto lo cuenta Peter Hennessy en la página 290 de su “Having it So Good”, libro sobre los años 50 británicos. La tengo ante mí.
El P.M. era Churchill, y el Keep England White significa “mantener Inglaterra Blanca”. Es una discusión de gabinete, dirán. Bueno, es conocido que Churchill pretendía una legislación restrictiva sobre inmigración.

A la luz de la discusión reciente, ¿qué hacemos con Churchill? ¿Qué harían los modernos “Antifa” con el gran Antifa que fue Churchill? ¿Le dejarían salir en los billetes, tener estatua en Wetsminster?

A la dificultad de lidiar con estas dos premisas según la lógica actual (por la que hay que pasar obligatoriamente) yo la llamaría el Dilema de Churchill.

Iconoclastia


Lee

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Lo bueno del verano es que desde Estepona, y a propósito de una nota sobre Biarritz (que escribí en Lastres), Aguinaga, que es Decano de los Cronistas de la Villa, me hace la corrección de que el genio de “Madrid, en agosto y con dinero, Baden-Baden” no fue Valdavia (eso se dice en algunos libros), sino Silvela, y cuando me disponía a derribar la estatua de Valdavia, añade:
    
Valdavia decía (se lo oí): “Madrid en agosto es ideal. Lo malo es que refresca por la noche.”
    
Y, periodísticamente, así hemos salvado el Puente de Agosto.

    Desde que media España veranea en Escocia, el lago Ness se pone de gente como Hong Kong en fiestas, el monstruo se retrae y los medios han de pescar en otra parte. Este año han hallado su serpiente veraniega en la bandera nazi de Charlottesville, lo que ha permitido a la intelectualidad desarrollar en meyba sus filosofías de la Historia. Esa bandera era todo lo que necesitaban para cerrar el círculo del gran relato “Trump es Hitler”. En España, hasta el Filósofo Máximo de la Nación llevó a la plaza del mercado una cioranada de las suyas según la cual Trump… es abstemio.

    –¡Como Hitler!

    En el entretanto, los limosneros de Soros declaran la guerra al Sur, que es una guerra en efigie, a base de tumbar estatuas.

    –Washington tuvo un esclavo –les dice Trump–. ¿Vamos a derribar las estatuas de Washington?
    
La verdad es que, entre los padres fundadores, el único antiesclavista fue Hamilton, mientras Jefferson, el amigo del pepero Lassalle, llenaba de mulatos (que no reconocía) a Sally Hernings, con quien vivía en concubinato. Pero, claro, si de lo que se trata es de dar por el saco, ¿quién es Washington al lado de Soros, que ni siquiera tiene asistenta?

    No me gustaría estar en la tumba de Lee, el general al que los progres querrán privar, como en 1865, de la nacionalidad norteamericana, que le fue devuelta por la amnistía de 1975 con la firma de Ford, el presidente que no sabía caminar y mascar chicle al mismo tiempo.

Jueves, 17 de Agosto



A un ministro de la República le he oído decir que todo lo bueno que se ha hecho en Marruecos -poco o mucho- se debe a los militares.
Wenceslao Fernández Flórez

miércoles, 16 de agosto de 2017

Los Antifa



Hughes
Abc

Es curioso cómo los medios internacionales hablan de los “Antifa”. A veces se les otorga un tratamiento cercano al roquero. “Así son los antifa”. Uau. Y ponen la foto de uno guapo ataviado de moderno luchador antifascista.

La “lucha antifascista” es otra de las cosas banalizadas. Es como el antifranquismo de aquí, que se hace medio siglo después y para un mejor y más cómodo trinque. Condenar a un nazi lo hace mi sobrina. Es el tonto de la esvástica. Malo, caca. Es la primera medida higiénica aprendida. Pero la cuestión es un poquito más compleja, y seguro que podemos ir un poquito más allá. Para empezar, los medios de comunicación tienen una extraña relación instrumental con los llamados “antifa”. Parecen actores para sus noticias. Nada más ganar Trump, a las horas, allí estaban los “antifa”, escracheando sus propiedades y manifestándose en todas las ciudades. Contribuyen al relato de una rebelión democrática. También pasó con los aeropuertos tras el decreto sobre inmigración. Porque los “antifa” no solo “persiguen” el nazismo. Han perseguido con violencia cualquier expresión verbal, incluso razonada, o cualquier reunión o manifestación de grupos que ellos consideran igualmente “nazis”. Estos “Antifa”, parece que bien organizados, vienen a ser la manifestación inmediata, física, vanguardista, de cierta superioridad moral de periodistas, izquierdistas y liberales (en el sentido americano del término). Son los fighters de la superioridad moral. Y esa superioridad moral les permite manifestarse físicamente y oponer una violencia verbal y real contra cualquier cosa que ellos consideren nazi, además del nazi en cuestión.

Eso es uno de sus efectos. Aparecen para rodear y señalar lo que no puede decirse. El otro es, repito, banalizar la verdadera lucha antifascista. Confundirla, apropiarse de ella y convertirla en una forma siniestra de narcisismo y en un maniqueo marcador moral.

Franco


Franco

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    La verbena de la Paloma nos ha traído de Lugo un Don Hilarión de nombre Franco para dirigir el socialismo madrileño que dice que Madrid, si tiene que ser nación, será nación.
    
Si tiene que ser nación, nación. Si el Estado es plurinacional, que sea una nación dentro del Estado español. No debe asustarnos el nombre.
    
En esta verbena de jetas que es la política española, por cojones no va a quedar, y con una broma de Camba ("dadme un millón de pesetas y os hago de Getafe una nación") el partido de Franco, que sociológicamente es el partido heredero de la Falange, se ha montado un programa político: Madrid, pues, será nación, pero el Boletín Oficial seguirá siendo… del Estado.

    Nación de naciones será Madrid, que hasta aquí llegó el Consenso del 78 (Getafe, Pinto, Valdemoro…), y de himno, La Internacional, pero con la música de “¡Buena está la política!” de Tomás Bretón, oh, linda Susana, Casta hechicera.
    
¡Y estos majaderos son los que se burlaban de María Corral porque en el Sofidú decía “Yo es que soy muy internacional”!

    Si Dios ha muerto, todo está permitido. El Dios del español es el Estado, cuya imparable descomposición (sólo hay que ver a sus abogados, comenzando por María Soraya) permite a Franco venir a Madrid a establecer, no un bar de grelos de Betanzos en la calle de la Cruz (con una chapa de hierro para planchar oreja), sino una consultoría de Carl Schmitt, fundador de la ciencia constitucional, en la calle de Ferraz.

    Con este Franco uno podría hablar a gusto del color verde del grelo brigantino, que, al decir de mi costumbrista, no es verde claro ni verde oscuro, sino verde suculento:

    –Las viñas cubren las laderas, altas hierbas jugosas cosquillean las ubres de las vacas rollizas…
    

Ahora, ¿cómo habla uno de constitucionalismo con este Franco ante un plato de oreja?
    
La historia es un camino que discurre por los cuatro elementos, escribe Schmitt a su amigo Jünger: ahora estamos en el fuego…
    
Eso que se llama ‘nihilismo’ es la combustión…

Miércoles, 16 de Agosto


El presidente Azaña despidió a su cocinera, y ha confiado su estómago a una señora anciana, que apenas sabe hacer una sopa de ajos, pero que es madre de uno de los soldados muertos en la intentona de Jaca.
Wenceslao Fernández Flórez.

martes, 15 de agosto de 2017

Biarritz





Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Madrid, en agosto y con dinero, Baden-Baden. Eso dijo el marqués de la Valdavia, pero los madrileños bien, en agosto y con dinero, preferían trasladarse a Biarritz.

    El mejor cronista del veraneo en el Norte, aquí, en ABC, fue Wenceslao Fernández Flórez, para quien el encanto principal de Biarritz (en cuyo Casino le llaman “Fernande Floris”, de profesión “wenceslao”) consistía en que siempre parecía que os iba a ocurrir algo extraordinario.

    –¿Por qué esta pequeña ciudad nos atrae y retiene? Por el profundo respeto a todo aquello que no nos importa.
    
La socialdemocracia es Biarritz en agosto y con dinero.
    
En Biarritz, dice WFF, es donde podemos creer que la Humanidad se ha librado de casi todos los dolores: no se ven farmacias, nunca se tropieza con un entierro; nadie pide limosna y están siempre llenos los cafés; en Biarritz es inútil pasar hambre, porque el sol y el aire marino ponen tan buen color en el rostro que no se puede parecer famélico, y una madre de familia, que no hubiese comido en un mes, semejaría apenas una deportista sometida al régimen de moda, tostada y enjuta, y lo más probable es que la contratasen en seguida para maniquí de un modito.

    Un día WFF no comprende cómo pudo llegar a los periódicos españoles la noticia de que un veraneante español fue agredido a la salida de un restaurante en Biarritz, porque en Biarritz nunca es agredido nadie: por lo menos, las agresiones no son oficialmente reconocidas: todo está preparado para que jamás ocurra nada molesto.

    –Cuando un mes de agosto se anunció la ejecución de Sacco y Vanzetti, una manifestación fue detenida por los guardias, sonaron tres disparos y cayó muerto el caballo de un gendarme. Los diarios locales aseguraron que los disparos eran de extranjeros y que el caballo había fallecido en el acto, sin sufrir absolutamente nada, para que los multimillonarios yanquis no se disgustaran demasiado.
    
Y así nació el Reich socialdemócrata de frau Merkel, UE para el contribuyente.

Martes, 15 de Agosto


Unos camareros corren a lo largo del tren, ofreciendo bocks de la famosa cerveza rubia y salchichas sonrosadas que enternecen a quien las come, como si estuviese mordiendo a un niño.
Wenceslao Fernández Flórez

Nuestra Señora de la Esperanza de Triana


Dios te salve, Reina, Madre y Capitana. Eres tú nuestra vida, eres nuestra Esperanza, y a tus plantas, Señora, se arrodilla Triana. Nuestro puerto perdimos, nuestra nave naufraga sin rumbo en las tinieblas de este valle de lágrimas, en el que suplicantes nuestras voces te llaman. ¡Oh¡, Misericordiosa, vuélvenos tu mirada y lleva nuestro barco con brisa de bonanza a Jesús, navegante de tu divina entraña. Capitana clemente, dulcísima Esperanza, siempre Virgen María, luz que guía Triana. Por ella y por tus hijos, Madre de Dios y Santa, ruega para que un día podamos echar anclas en el puerto que Dios nos promete como segura Patria. Amén, Amén.

lunes, 14 de agosto de 2017

Pachino*

En el "pomodoro di Pachino"

J.R.M.

 *Pachino: también un Pachi pequeño (Palabrita de niño)

La historia caprichosa


La historia es muy caprichosa: Miembros del American Nazi Party escuchando un discurso de Malcolm X en un mitin de Nation of Islam.

@GregorioLuri

De Versalles a Dunkerque: "Our Nature Never Changes"

 Alain Finkielkraut

Jean Palette-Cazajus

No tenía la menor intención de volver sobre el carísimo videojuego de Christopher Nolan, pero acabo de oír en France-Culture, emisora nunca suficientemente ponderada, la redifusión de una conversación del admirado Alain Finkielkraut con el gran historiador francoisraelí Saül Friedländer, especialista de la Shoah y del Tercer Reich. El título: “Reflexiones sobre el nazismo”. Y al hilo del diálogo, me he visto empujado a rebobinar el carrete de los acontecimientos que llevaron a Dunkerque y siguen pesando sobre nuestra historia cotidiana.

Saül Friedländer

El itinerario personal de Friedländer es de por sí una lección de historia de la pasada catástrofe mundial. Nacido en Praga, en 1932, como Pavel, en una familia judía de habla alemana y poco practicante, su padre luchó durante la Primera Guerra Mundial en las filas del ejército austrohúngaro. Ocupada Checoslovaquia por los nazis en 1939, los padres huyen a Francia. Cuando los alemanes ocupan Francia, los padres ocultan a su hijo en una institución católica donde es bautizado con el nombre de Paul-Henri. El joven Paul se considera un católico sincero y alimenta un tiempo el propósito de hacerse sacerdote. En 1943 los padres serán deportados, pero Pablo sólo se enterará de su muerte en 1946. El choque le devuelve la conciencia de su judeidad y Pablo termina emigrando a Israel en 1948 en el barco “Altalena”, cargado de armas destinadas al Irgún, la organización sionista radical entonces dirigida por Menájem Beguín y que se negaba a integrarse en “Tsahal”, el recién creado ejército israelí. Friedländer vivirá en directo la destrucción del “Altalena” por orden de David Ben Gurión. Ya ciudadano israelí, Pablo desanduvo entonces el Camino de Damasco y decidió llamarse Saül.

 Los historiadores del Tercer Reich suelen dividirse entre“intencionalistas” y “funcionalistas”, es decir, los que piensan que el exterminio de los judíos había sido planeado con antelación y los que consideran que fue dictado por las circunstancias históricas. Friedländer pertenece más bien a la primera opción y cuenta que Hitler ya había expresado sus intenciones genocidas ante sus compañeros de regimiento durante la Primera Guerra Mundial. Añade que minutos antes de suicidarse con Eva Braun seguía manifestando su esperanza de ver a los judíos borrados de la faz de la Tierra. Si bien considera que Hitler no tomó la decisión definitiva hasta 1941 movido por el conflicto con la URSS. Friedländer considera que la fe de los alemanes en el acuarelista austriaco era asombrosa, incluso llegada la hora de las derrotas, y que la nostalgia por el Führer duró hasta varios años después de 1945. Para el historiador israelí una buena mitad de los alemanes sabía perfectamente que se estaba exterminando a los judíos. De paso Friedländer evoca la cena en que comprendió definitivamente todo el antisemitismo del ambiguo y gran historiador alemán Ernst Nolte, nacido en 1923 y fallecido hace menos de un año, el 18 de agosto del 2016.

 El Altalena incendiado el 22 de Junio de 1948

En su conversación con “Finkie”, Friedländer insiste en la excepcional lucidez del historiador francés Jacques Bainville (1879-1936) frente a las consecuencias del Tratado de Versalles. Bainville, amigo de Charles Maurras, el literato y creador del partido monárquico “Acción Francesa”, consideraba que la ideología republicana era incapaz de hacer frente al pangermanismo militarista e imperial. En 1922 publicó un libro titulado “Las consecuencias políticas de la paz”. El título era evidentemente una contestación al libro publicado en 1919, con enorme éxito, por John Maynard Keynes y titulado “Las consecuencias económicas de la paz”. La conocida tesis del libro de Keynes se centraba en el excesivo peso económico de las reparaciones impuestas a Alemania que, según él, iban a pesar sobre la recuperación económica europea y harían de Alemania un país humillado y revanchista. Es una tesis que sigue gozando de un rutinario favor e ignora que el régimen hitleriano se gastó, en el letal rearme del tercer Reich, una cantidad siete veces superior a la de las reparaciones exigidas por el tratado.

 John Maynard Keynes
 
A Bainville le escandalizan ciertas opiniones de Keynes a quien, como buen británico, le parecía que Francia no había sufrido tanto como pretendía. Recordaré las cifras de pérdidas humanas: 1700 000 muertos y 4300 000 heridos, inválidos o mutilados para Francia, 1000 000 de muertos y 1663 000 heridos, inválidos o mutilados en el caso del Reino Unido. Pero al margen de los datos humanos, el gran economista británico parecía olvidar, como Nolan lo vuelve a hacer en su película, que la guerra se habia librado en territorio francés con las desastrosas y lógicas consecuencias materiales: el cuarto noreste del país (13 departamentos) quedó siniestrado; todas las infraestructuras de aquella zona, la más industrializada de Francia, minería, siderurgia, habían resultado arrasadas; 3 millones de hectáreas quedaron durante años, a veces definitivamente como en Verdún,  impropias para el cultivo; 800 000 casas fueron derruidas; 5000 puentes y 8000 kms de vías férreas destruidos. Mientras tanto, el aliado británico y el enemigo alemán podían compartir la enorme satisfacción de haber mantenido intacto todo su potencial productivo. En 1940 mucho le faltaba todavía a Francia para recuperarse. Los campesinos franceses, por citar un ejemplo, no volvieron a alcanzar su nivel de vida de 1914 hasta 1954. Estas podrían ser razones suficientes para explicar cómo se pudo llegar a la tragedia de Dunkerque.

El asombroso éxito del libro de Keynes en Estados Unidos y en el Reino Unido le garantizó al autor, hasta entonces impecune, una holgura vitalicia. Sobre todo determinó toda la subsiguiente opinión anglosajona sobre la actitud francesa, considerada entonces egoísta, arrogante e irresponsable. Cabe que Francia, en ese momento, haya podido manifestar miopía, pero tal miopía era inevitable por parte de un país desangrado y obnubilado por evitar la repetición de una catástrofe de la que tal vez –era la tesis de Raymond Aron– no se haya recuperado nunca. Entiendo que tal indiferencia frente a los sufrimientos de Francia prefigura ya la ceguera ostentada por el trivial juguete cinematográfico.

 Jacques Bainville

Se ha calificado el libro de Bainville de obra maestra del análisis geopolítico. Se ha destacado su asombrosa lucidez. Ya en 1922, el historiador anticipaba el “Anschluss”, o sea la anexión de Austria, la invasión de los Sudetes, el pacto germanosoviético para despedazar Polonia. Anticipaba todas las trampas con que Alemania burlaría  las disposiciones inútilmente instituidas por el tratado de Versalles para evitar su rearme. Pero la eminente historiadora de Oxford, Margaret Mac Millan en una gran obra de referencia, Peacemakers: Six Months that Changed the World, John Murray, 2003, no cita a Bainville. El historiador francés no figura siquiera en las 14 páginas de su bibliografía. Ya lo dijimos: “That’s their nature”.

Les pueden interesar unas breves líneas del libro de J.M. Keynes (las traduzco del francés): “Inglaterra siempre permaneció fuera de Europa. No advierte las agitaciones silenciosas de Europa. Tiene a Europa al lado y no es un trozo de su carne, un miembro de su cuerpo. Pero Europa forma un bloque compacto: Francia, Alemania, Italia, Austria, Holanda, Rusia, Rumanía y Polonia respiran al unísono. Su estructura, su civilización son fundamentalmente una. Juntos, estos países han prosperado, juntos se han visto arrojados a una guerra fuera de la cual hemos permanecido ecónomicamente apartados (como América pero en menor grado), a pesar de nuestros sacrificios y de nuestra enorme ayuda...”. (“Las consecuencias económicas de la paz”, 1919).

1917
La catedral de Reims incendiada y bombardeada

Lunes, 14 de Agosto


A mi lado, el caballero que viene de hacer un viaje por la España agitada por los desafueros de los hombres del Frente Popular, ordena a su chófer:
-Juan, guarda las pistolas en la maleta, que ya estamos en África.
Wenceslao Fernández Flórez

domingo, 13 de agosto de 2017

Cerrar podrá mis ojos


Cerrar  podrá  mis  ojos  la  postrera  / sombra 
que  me  llevare  el  blanco  día...

J.R.M.

Caravaneros


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    El Bannon de Rajoy, Lassalle, arremete en un libro contra el populismo, que es el nombre que en las culturas de democracia orgánica se da a la democracia representativa.
    
Ciudadano blanco del Medio Oeste que vive en una caravana, cobra un subsidio y pasa horas delante del televisor con el rifle en el regazo… –es el retrato del elector populista que hace Lassalle (en cita que debo a la generosidad de Gregorio Luri).
    
En la democracia representativa, el voto del ciudadano blanco del Medio Oeste que vive en una caravana, cobra un subsidio y pasa horas delante del televisor con el rifle en el regazo vale exactamente lo mismo que el voto de un gafapastas con cargo extravagante y nómina del Estado como Lassalle. ¿Qué parte de esta evidencia no entiende la derecha antipopulista?
   
La democracia (fuerza del “demos”) dirime cantidades, no calidades. Es la ley de las mayorías. Y no le debe nada a la Ilustración, ese tabarrón salesiano (de Lassalle). A la Ilustración debemos el terror de la Convención, la corrupción del Directorio y el militarismo del Imperio. Por deber, la democracia debe más a la religión (de la gente del “Mayflower”), y esto, que ya lo dice Tocqueville, tendría que saberlo un ayudante de Peces Barba, cima de la socialdemocracia democristiana en Las Batuecas. A la religión y, desde luego, al rifle del caravanero, que conquistó su libertad constituyente contra el parlamentarismo británico, aunque uno decidió hace tiempo no intentar explicar a los batuecos salesianos (de Lassalle) la grandeza política de la Segunda Enmienda americana.

    Además, con el ejemplo del caravanero blanco Lassalle se queda viejo: Trump ganó en más de tres mil de los casi tres mil doscientos condados de la Unión, y eso supone muchos caravaneros, que encima son pobres. Lo nuevo es que los “blancos pobres” votaron a Clinton, y a Trump, los “blancos racistas”, y eso supone mucho racismo y otro ensayo que Lassalle, que tiene tiempo, ya estará redactando.

Domingo, 13 de Agosto


Especialmente esta naturaleza un poco rizada y compuestita de Biarritz, donde las rocas tienen escaleras, donde todos los árboles son tamarindos, de la altura de un yanqui para que los yanquis no se sientn humillados...
Wenceslao Fernández Flórez

"¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?"

DOMINGO, 13 DE AGOSTO

Después que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó Jesús, andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo en seguida:

-¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!
 
Pedro le contestó: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua.»
Él le dijo:

-Ven.
 
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: «Señor, sálvame.» En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo:

-¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?

 En cuanto subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él, diciendo: «Realmente eres Hijo de Dios.»

Mateo 14,22-33

sábado, 12 de agosto de 2017

Maradona



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Nos dicen que el fútbol es el hecho social de nuestro tiempo (el balón como cabeza de la “civilización”, ese invento de la ilustración escocesa), pero Maradona se marca un Aute con Maduro y nadie parece darse por enterado.
    
Cuando Maduro ordene, me visto de soldado contra el imperialismo –ha dicho Maradona.

    –Adiós, Inés de Ulloa, / me voy para Lisboa, / me apunto de soldao / en la revoluçao –cantaba Aute.
    
Aún se recuerda la escandalera que el periódico global le montó al futbolista portugués Nuno Silva, que se presentó a firmar su contrato de centrocampista de brega con el Jaén con una camiseta de Franco.
   
 –No queremos meternos en política –declaró el presidente, sin darse cuenta, el hombre, de que estaba citando al propio Franco, y obligó al futbolista a publicar una autocrítica como la que hacían los condenados en los procesos de Moscú.
    
En parecidas circunstancias, la firma de su contrato como director de informativos de Franco, Cebrián solventó el conflicto moral que semejante acto le planteaba con un recurso la mar de ingenioso: según cuenta en sus memorias, al estampar su mano la firma, su cabeza pensaba en la democracia. Es decir, firmo en Madrid como hombre de confianza de Franco, pero estoy en Filadelfia ayudando a Hamilton a rematar la Constitución federal.

    Maradona se ofrece a combatir en defensa de la franquicia venezolana del Medio Millón de Vagos del Partido Comunista Cubano (Franceschi), y al nuevo periodismo, que tiene la misma formación política que Maradona, le parece lo más natural en medio del mejunje en el país, ¡ay!, de Miranda, el fanático de la separación de poderes: Castro, Maduro, la Mud, Zapatero, Santos, las Farc, Obama, Bergoglio, Nobel, farlopa, malandros, frau Merkel, María Gabriela, Cilia Adela, Eliancito, Pablemos

    ¿Y Baduel?

    –¡Bochinche, bochinche, esta gente no sabe hacer sino bochinche! –fue el grito de Miranda, padre de la República, cuando, de madrugada, fueron a prenderlo en la cama.

Sábado, 12 de Agosto


En Holanda suele bastar la palabra de que no se lleva contrabando en los baúles.
Wenceslao Fernández Flórez

Lo viejo y lo nuevo en Taormina

 PHILIPPO V HYSPANIARUM ET SICILIAE REGE

WELCOME PRESIDENT

J.R.M.