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viernes, 31 de julio de 2015

Lapidaciones



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

La verdad es que, entre el cierre del café Comercial y la muerte del león africano que la TV catalana atribuyó a un cazador español que resultó ser un dentista de Minnesota, nos vamos de veraneo bien llorados.

Llorar, como se sabe, es de buen tono socialdemócrata.

Los “rangers” que coronaban los acantilados de Omaha en Normandía se echaban a reír. Ahora, los cicloturistas del Tour se echan a llorar porque coronan un puerto.
La izquierda mediática, con sus parnasillos de poetas reaccionarios, llaman “asesino” al dentista de Minnesota por abatir al león de los selfies, que es una cosa que sólo se les llama a los de aquí cuando pasan al cobro una exodoncia (extracción, para el vulgo).

En “National Geographic” llaman “asesinados” a los soldados aliados caídos en combate, y luego nos asombramos de que ochenta de cada cien universitarios españoles sean incapaces de hablar durante un minuto de asuntos de actualidad. No hay quién los saque del “teta-pedo-pis”, y eso los más retóricos, pues lo normal es que vayan por la vida con un vocabulario de una sola palabra: “Fascista”.

¿Es usted el candidato racista? –pregunta un menda de la TV de Berlusconi al político Albiol.
A ese Albiol le llaman “xenófobo” los mismos polvorosos de la manganesa que tiraron desde el campanario, por portugués, a Mourinho, quien, por cierto, otra vez habría vuelto a decir “¡Jehová!”, a tenor del escándalo de las tías barbudas de nuestras lapidaciones Monty Python.

Un entrenador del Real no puede estar como Juanito Valderrama, arreglando las declaraciones de Dolores Abril: la señora de Benítez, que está en Madrid, tildó a Mourinho, que está en Londres, de “facedor de entuertos”, y Mourinho la mandó a cuidar de la dieta de su marido, lo que le ha valido una acusación de “machismo” por parte de los Meletos (dicho en lenguaje socrático) o “telepollas” (dicho en lenguaje celiano) del deprimente “agit-prop” hispánico, con el que nos reímos… por no llorar más.

Viernes, 31 de julio

Valle de Esteban

-Es una gran atracción, ¿no?, que la gente siente ya en la infancia, dejarse llevar al abismo con un sometimiento total o querer que se empuje a otro o a masas enteras al abismo.
Thomas Bernhard

jueves, 30 de julio de 2015

El gen



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Vivimos en un calendario “post Dolly creatam”, y no sabemos qué vamos a encontrar cada mañana a la puerta de casa, si la oveja escocesa de Ian Wilmut y Keith Campbell o la república catalana de Arturo Mas y Oriol Junqueras.
Junqueras dice que él, antes de sacar al gen a pasear (Junqueras tiene un gen como Sócrates tenía un daimón), se mira en el espejo y, en vez de ver la España de Ercilla, Trueba o Mari Trini (¡o la Italia de D’Annunzio, la Portugal de Camoens o la América de Forest Whitaker!), ve… la Francia de Jean-Paul Sartre, ojo pipa de la liberación sexual, que tuvo más fuste que la catalana.

Junqueras se ve de Licurgo de la cuestión (a Licurgo le saltaron un ojo, y con esto conquistó el asentimiento a sus leyes), y la cuestión es si los separatistas catalanes tienen o no tienen ombligo, de modo que la Barcelona del XXI es como la Bizancio del IV, cuyos habitantes vagaban por las calles discutiendo por su identidad o parecido con Dios, que en el caso de Junqueras es Mas.
Vienen de “Gollandia”, tierra de godos, y su fisonomía me parece la más fea de todos los españoles –dice de los catalanes el mexicano fray Servando, que ve en la barretina colorada una caricatura del gorro encarnado de la libertad francesa.

Beben en porrón (“es un ramo de su economía para no gastar vino”) y tienen tres mandamientos: “libras, sous y dinés”. Sólo hablan de dinero, y para hacer limosna a los pobres “es necesario rifa”.
No hay lengua que tenga por eso más negaciones: “il n’y pas”, “n’y cap”, “n’y a res”.
Pero lo que más gracia hizo al dominico, con más peligro que un cable pelado, fue que, para preguntar por la salud de los niños, “aunque sean de los más decentes”, los catalanes decían: “¿Cómo está la canalla?”
Tienen tal ojeriza con los castellanos, que para amedrentar a los niños les dicen sus madres que viene el castellano.
Cosas del gen.
Otro día veremos cómo salen los madrileños en estas memorias servandinas de hace doscientos años.

Jueves, 30 de julio

Valle de Esteban

-El escritor estúpido, el pintor estúpido, busca siempre nuevos motivos, cuando en realidad sólo se necesita a sí mismo, sólo tiene que seguir viviendo.
Thomas Bernhard

miércoles, 29 de julio de 2015

Fray Servando



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Que dice Ciudadanos (cualquier cosa que eso sea) que su prioridad para la próxima legislatura es la Educación: una revolución para los profesores.

¡El profesorado! He ahí la causa de la idiocia (en el sentido homérico de la palabra) española.
Releer las memorias de Fray Servando Teresa de Mier, dominico mexicano desterrado a España por negar el milagro guadalupano, es comprobar que los españoles del XXI continúan mentalmente en el XIX.

La Historia de las Mentalidades la inventaron los franceses en 1932: supone prescindir del método marxista (subordinar los hechos a las ideas) y, en vez de describir los aspectos externos de las clases contendientes, ahondar en el contenido mental de cada una de ellas.

La Universidad y el profesorado del XXI, cuyo breviario es el periódico global, son la Iglesia y el clero del XIX, unidos por su odio a lo que nunca han conocido: la libertad.

Los españoles –anota fray Servando–, tenaces por su naturaleza, no varían de odio una vez que lo conciben, ni concluyen la persecución de uno, aun cuando ya lo han echado en el sepulcro.
De cebones de Jesucristo (cantores y comedores jerónimos) a cebones del Estado (cantores y comedores podemiteros).

Frailes y profesores de misa y olla, que andan (barbita y sandalia) de fe y de cultura a verlas venir, constituyen la vanguardia reaccionaria de España, un país de demócratas de bolsillo donde no existe una sola traducción de “El Federalista”.

Aun en los buques de los católicos –avisa fray Servando– es menester no decir uno que es fraile, porque si hay alguna borrasca lo echan al agua.
Jurados y no jurados, republicanos y realistas, jansenistas y jesuitas, constitucionales y refractarios. Pablemos, Monederos y Errejones, más toda la clerigalla sociata, tetones (que no teatinos) de la “Universidad pública y gratuita”. Y su Inquisición, tan terne.

¿Y la gente?

A peor. En el XIX, al menos, con decirle a uno que era fraile, se daban por agotadas las injurias.

Dani Güiza


Hughes
Abc

El posible fichaje de Dani Güiza ha despertado serias dudas (las dudas pocas veces son alegres) en la afición del Cádiz. Güiza es jerezano y alguna vez declaró que al vecino, ni en pintura. Esto, sin embargo, ya se va matizando. Parece ser que en el 2005 veía las cosas de otra forma («No le deseo ningún mal al Cádiz y me gustaría verlo en Primera»). Se van rescatando antecedentes como si se legitimara el fichaje. Un sector del gaditanismo, que es casi religioso, lo desaprueba, mientras que otro se para a pensar, menos esencialista, lo que puede ser un Güiza motivado en la 2ªB.

¿Pero estará motivado?

Güiza viene de ganar el campeonato paraguayo en 2014 con 17 goles en 43 partidos. No está mal del todo. Si repuntara en Cádiz, su carrera habría tenido forma de W, como los ciclos económicos; la gráfica de los genialoides, el patrón de los distintos.

Repasemos lo estrictamente deportivo.

Güiza, tras pasar por la cantera del Xérez y el Dos Hermanas, es fichado como promesa por el Mallorca por más de cien millones de pesetas. Allí no cuaja de primeras. Va al Recreativo, donde tampoco, se rehace en el Murcia, empieza a marcar y acaba en el Getafe, lugar de su explosión. Es ese Getafe que elimina al Barcelona y llega a la final de Copa del Rey, y es el momento de su relación con Nuria Bermúdez, cuyo efecto reconoció el mismo Schuster, su entrenador («Desde que conoció a Nuria,entrena a su hora, duerme a su hora, y llega al entrenamiento sin parecer que hubiera dormido debajo de un puente»).

Del Getafe pasa al Mallorca; allí logra 27 tantos. Es Bota de Plata y Pichichi; campeón de Europa con España, goles contra Grecia y Rusia. Su carrera parece que va hacia el estrellato y el Fenerbahce paga 15 millones por él, el fichaje más caro en la historia del fútbol turco. Desde entonces, un declive con escala en Getafe y paso por el exótico Johor de Malasia. Allí se llegó a pensar que Güiza desaparecería del fútbol para adentrarse en una novela de Conrad. Tras otro intermedio getafense, llegó luego el Cerro Porteño paragüayo, su último club.

Güiza no es un jugador cualquiera. Es el último Pichichi español y el errático de una generación de pluscuamperfectos. Quizás eso le costó el Mundial. Que sea el último pichichi algo dice, además, de la difícil relación del español con el gol. Kiko, su ídolo y maestro, elogia su talento ante la portería y en el alambre tembloroso del fuera de juego. Un don, una capacidad que no se entrena con rondos. Un temple raro.

Los dos últimos grandes nueves españoles, Güiza y Torres, han tenido en común el ídolo: Narváez, que alguna vez contó su anécdota con el delantero. Un día entrenó a los canteranos del Xerez y uno, que la tocaba en otro idioma, se le dirigió: «Monstruo, menos correr y más toque de balón». Era Güiza, claro, que luego se escondía entre los árboles para ahorrarse carreras.

Güiza fue talento y noche, lo de siempre, pero de otro modo. Los futbolistas tienen gastroenteritis; él, una úlcera. Quique Pina, su representante, lo presentó un día como «el jugador más golfo de España».

En un fútbol poblado de santurrones, de buenísimos, de monaguillos del toque, Güiza no vende nada. No es estandarte de valores, capitán de humildades. «Sólo he buscado la felicidad». Tampoco presume de culto. Su película, su actor y su actriz favoritos están en Torrente, como si Santiago Segura fuese John Ford y allí estuviese todo. «Lo mío no es leer ni es la televisión, es dormir».

Güiza, que teme más a la prensa que a una defensa rival, tuvo su «cherchez la femme» en su pareja-representante, Nuria Bermúdez. Le ocurrió algo asombroso después. Se produjo la solidaridad de sus ex en la televisión y tuvo que aparecer su madre, Doña Pepi, de imborrable recuerdo. Unas cosas que ni a Jesulín. Le faltó un Currupipi, aunque se llegó a decir que pagó 36.000 euros para que sus perros viajaran en jet a Turquía.

Nuestro último pichichi creció en el barrio de La Liberación, y vivió más cerca de la chabola que del adosado. Su cantera fue él mismo. No salió del pelargón ni del método pedagógico de una ciudad deportiva. Llegaba tarde a los entrenamientos y se dormía con los vídeos de Luis Aragonés («Estaba todo apagado y además se veía una pantallita y estaba oscuro. Te entra la modorra»), al que luego lloraría durante días.

Algo del secreto del gol español, de su instinto y fugacidad, están en Güiza, que mira a los porteros con ojerones de bohemia y con una mirada torva y dulce que se ilumina a ratos, vaya usted a saber por qué.

La exagerada vida del jerezano admite un último auge y un adiós amable al fútbol. Los cadistas, que aún recuerdan a Mágico González, ¿van a rechazar su talento injustificable?

¿Precisamente los cadistas?

Miércoles, 29 de julio

Valle de Esteban

-Era director general de música en Kiel y me dijo, mientras nos tomábamos una sopa de rabo de buey bien ligada, que quería contratar a Krebs (el mejor cantante de oratorios de su tiempo), porque lo necesitaba para la "Pasión según San Juan", ¡y el médico con que estuvo por la mañana le dijo que ya tenía un Krebs, un cáncer!
Thomas Bernhard

martes, 28 de julio de 2015

Roscos



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

La cosa empezó con el roscón de Monedero en la keli de la Lomana, siguió con la vara municipal en manos de Guille Zapata y ha terminado con El Rosco en el burladero de la Autoridad en Las Ventas.

El mundo se hace cruces, ya que, después de todo, ésta es la España que supo seguir sobre el azul del mar el caminar del sol: pensemos, como dice un amigo mío, en ese comandante del “Juan Sebastián de Elcano”, que viene de doblar a vela el cabo de Hornos, y que en el muelle de Cádiz es recibido por El Kichi, hecho un zángano, en sayo de excusa arrugado de la siesta.

El Rosco, ogro alfa del contestatario “7” (otra leyenda urbana, que ya sólo asusta a Finito de Córdoba), presidió el domingo el burladero del Delegado de la Autoridad en la plaza de Madrid, donde los aficionados recibieron un “shock” parecido al recibido por los japoneses cuando vieron al general MacArthur montado en el caballo del emperador.
Ese caballelo manda un huevo –me cuchichea, señalando al Rosco, el chino de la andanada, que lleva toda la tarde pendiente por el móvil del Shangai Composite, su índice bursátil, hasta que cae en la cuenta de que es domingo.

Y nos ponemos a considerar la distinción romana entre “auctoritas”, propia de personas dignas de ser seguidas, y “potestas”, propia de los mandos legales, con capacidad de exigir obediencia.

¿Mao “auctolitas” y viuda Jiang Qing “potestas”?
No.
Le digo que en España el verdadero poder era oculto y cazurro (no mandaba el que parecía que mandaba), pero una corriente cultural como la de la viuda Jiang Quing está sacando a los cazurros de entre bastidores para colocarlos donde se los vea.

Rosco es un marmolista que tuvo impresionados a los febles de la sombra con sus estentóreas demandas de autoridad (con la autoridad que a los tribunos de la plebe da la solanera del “7”), y resulta que de los toros lo único que le interesa a este Graco de Guadalix de la Sierra son los naturales de Conchi Ríos… y un pase de callejón.

Martes, 28 de julio

Valle de Esteban

-Si ya un poeta o escritor resulta ridículo y, donde sea, difícilmente soportable para la sociedad humana, ¡cuánto más ridícula e inaceptable es toda una horda de escritores y poetas, y los que se tienen por tales, de una sola vez!
Thomas Bernhard

lunes, 27 de julio de 2015

Martiño




Ignacio Ruiz Quintano
Abc

      Martiño, el alcalde de Santiago, se negó a entrar a la catedral en el día del Apóstol.

    Martiño es como la Carmiña de Camba en la pensión, un pintoresquismo gallego, pero con cargo al Presupuesto.

    –La pelea de Grecia es mi pelea –es la frase más seria del alcalde de Santiago.

    ¿Cuál es la pelea de Grecia? ¿Pedir? Para pedir ya teníamos a los curas. Y lo que Martiño no sabe es que en Grecia no creer en los dioses de la ciudad te costaba la cicuta.
  
Votantes hay que todavía protestan contra la mala educación de Martiño (no acudir a la catedral): un alcalde representa a todos, dicen, sin caer en la cuenta de que, en nuestro sistema proporcional de listas de partido, Martiño sólo representa al tío que le puso en esa lista. El resto es… carácter.

    La Ilustración escocesa dio a Hume y la Ilustración española da a Martiño, que, como buen regionalista, ha conseguido sustituir con un problema casero los grandes problemas de nuestro siglo.

    –“Le” somos una nación, ¿sabe usted?
  
¿Y luego?
  
Martiño no entra a la catedral, seguramente por haber leído “La vida sexual del clero”, de Pepe Rodríguez, pero yo sé de un curso de estudiantes de Historia del Arte de la Complutense que fueron a Roma y en nombre del laicismo se negaron a pisar el Vaticano, como, por el mismo motivo, se habían negado a estudiar el Renacimiento en clase: con una entrevista de las de Serraller (Pacocalvo) a un famoso o un artículo de fondo de Borja-Villel citando (mal) a Gramsci iban que chutaban.

    –La pescozada, señor, antiguamente Santiago la daba a los reyes –dice Quevedo; hoy quieren los procuradores de corte que los reyes se la den a Santiago en la cara.
  
Martiño triunfa porque es eterno.

    Camba asistió a una velada gallega en el Español donde un recaudador de contribuciones salía a escena acompañado del Juzgado para embargar la casa de un campesino que debía varios recibos. “¡He aquí lo que se hace con los gallegos!”, decía el campesino.

    Bueno, pues ese campesino era Martiño.

Los Araúces. Víctor Tallón, lo mejor de las "rebajas de julio", con El Rosco en el burladero de la Autoridad

El Rosco, delegado de la Autoridad

José Ramón Márquez

Y luego dicen que si los toros, y no hay retrato más certero de España que los toros. En el Ayuntamiento de Madrid impera la anciana Carmena, en el de Cádiz el desharrapado Kichi, y en Las Ventas, en el burladero de la Autoridad, sientan a Faustinoel Rosco. No en el nido del Cuco Fernández, junto al duque de Gor, no en el burladero de los mayorales ni en el de los areneros, ni en el de los fotógrafos, no en los de la Comunidad Autónoma, sino en el burladero del Delegado de la Autoridad. Con la de años que se tiró el pobre Salva inquiriendo aquello de “¿A  quién defiende la Autoridad?” y ahora resulta que la cosa consistía en que el Círculo Podemos de Las Ventas pusiese en el burladero de la Autoridad a Faustino, en cuya mente siempre bullen cinco novilleros punteros y, siempre está Conchi Ríos. Visto lo de Faustino, se espera ya como cosa inmediata lo de los pencos saliendo por la puerta del 7 -y si huele mal, allá ellos-, lo del chulo de toriles vestido de rociero, lo de la rebaja de la lenteja del ruedo o lo de cortar menos pestorejo con las orejas. La cosa se ve que va viento en popa.

Hoy habían programado una novillada de Araúz de Robles, a la que el programa oficial, por aligerar, define como de procedencia Araúz de Robles, como Faustino o el Duque mismamente, que proceden de sus padres. Antes, para esto de Araúz se liaban con la cosa de Gamero Cívico y del Marqués de Saltillo, con Guardiola y con Samuel Flores y hasta con don Vicente Martínez, pero ahora han decidido que es encaste propio. Pues vale. Por la parte buena diremos que lo de Araúz no es de ninguna sociedad anónima, ni empresa constructora, ni sociedad limitada: los toros son de su amo que se llama don Francisco Javier Araúz de Robles López, lo segundo que echaron un toro barroso, que ya hace tiempo que no se veía esa capa, y lo tercero, que hay que ver cómo se nota cuando el ganadero quiere criar toros de lidia a diferencia del que quiere criar máquinas bobas de embestir. En la parte mala diremos que sólo cuatro pasaron el reconocimiento del sanedrín veterinario y que, por la consustancial opacidad en todos los manejos relativos al ganado en la Plaza de Madrid, no se sabe cuál es la causa de que casi media corrida se haya vuelto a las dehesas de Jaén. Por supuesto que no consignamos como nota desfavorable el punto de mansedumbre de que adolecieron las cuatro Araúz, pues esa es cosa consustancial al toro de lidia, que estos, en concreto, suplieron con creces con el respeto que impusieron en el ruedo, lo imprevisible de sus movimientos, la listura de sus miradas y la variedad de sus comportamientos durante la lidia, bien alejados del pestilente sota, caballo y rey de cada día. Para remendar a los expulsados, y con el fin de que el precio no se les fuera por las nubes, los Choperón Father & Son se trajeron desde Estremera dos pupilos del ganadero alcarreño don José María López de la Torre,  especializado en suelta de toros en festejos populares, calles, toros por el campo y demás ritos táuricos a los que tantísima afición hay en Guadalajara. Estos de don José María proceden de vacas y sementales de doña Isabel Reyna (¿?), que en realidad son los Torrestrella que tiene Manuel Vidrié en Driebes, también en Guadalajara.
Para la muerte a estoque de los cuatro más dos, vigilados constantemente y desde la proximidad por la escrutadora mirada de Faustino, se anunciaron Martín Campanario, guipuzcoano de Lazcano y nuevo en esta Plaza; Lorenzo Sánchez, de Madrid y nuevo en esta Plaza; y Víctor Tallón. Para calibrar el mundo en el que se mueven los Choperón digamos que, de los tres, dos venían sin apoderado y que entre los tres sumaban nueve corridas el año pasado. Outlet Ventas, que el padre se llama Manuel y los hijos ya te lo he dicho, poniendo a estos tres muchachos con la más exigente de las corridas de este julio sahariano, para que vayan aprendiendo la dureza de esto, por si no se habían enterado.

De Martín Campanario hay muy poco que decir. Está muy poco placeado y a saber en qué Plazas. El toro de Madrid le ha venido extraordinariamente grande y especialmente el que ha tenido que matar  por Lorenzo Sánchez, un toro avisado e incierto que posiblemente sea el toro que le ha sacado del toreo.

Lorenzo Sánchez pone en los carteles, pero para la numerosa parroquia que vino arropándole él es “Loren”. Procede del pupilaje que regenta Julián López para equivocar a los que quieren ser toreros, lugar de donde aún no ha salido nadie que haya llegado a nada. El hombre se esforzó entre los vítores de su parroquia en ir componiendo sus pases, uno por aquí, otro por allá, uno que se viene el toro, otro que le ve y se lo lleva por delante y lo zarandea, lo tira, lo vuelve a echar mano y así un buen rato, y el chico agarrado a la cabeza del novillo como un forçado hasta que lo tiró al suelo de donde lo recogieron varias personas de paisano, uno con una americana de varias tallas más que la suya, y otro cargado de toallas blancas, y lo llevaron a la barrera donde se vio que podía seguir, pese a llevar encima dos cornaditas. Loren volvió a la cara del toro a intentar poner sus argumentos frente al novillo, pero dio la misma sensación de antes de la cogida, de usar las mismas ventajas que casi todos y de no dejar sello alguno de personalidad o de interés. Tras matar al novillo de aquella manera partió a la enfermería de donde ya no salió.

Víctor Tallón. Si el año pasado Víctor Tallón dejó un regusto de querer hacer bien las cosas, de plantearse el toreo en los modos más ajustados al canon clásico, hoy ha vuelto a mostrar idéntica carta de presentación. No cabe duda de que Víctor Tallón es aún un torero al que falta oficio, pero frente a eso, sus modos, su manera de citar con el medio pecho, su voluntad de no esconderse como todos, su deseo de ponerse en el sitio del riesgo, donde los toros pegan, ha sido con mucho lo mejor de estas “rebajas de julio” de Las Ventas, de este “julio de la oportunidad” en la Monumental. Parece increíble que un chico que en su anterior compromiso en Madrid presentó un inequívoco sello de toreo serio ande sin que lo coja un apoderado que sea capaz de poner encima de la mesa a un torero que no se parece en nada al aluvión de novilleros insulsos de cada tarde. Sin ceder la posición, echando la muleta adelante, aguantando las constantes miradas de su primero, el barroso Capotillo, número 38, con muchos enganchones y también con muchísima entereza, Víctor Tallón ha firmado una actuación sobresaliente por lo serio del oponente y por la certeza del torero de que no se iba a guarecer en las triquiñuelas del antitoreo en que actualmente están prácticamente todos. Saludó una ovación desde el callejón. En su segundo, un blando grandullón de López de la Torre, ha planteado el trasteo a la media altura para que el bicho no se desplomase y ha presentado argumentos de igual tono que en el anterior, aunque sin la carga de emoción que le dio el manso incierto y mirón. Merece la pena que le repitan, mejor que a tanto cantamañanas como hay por ahí con apoderados de campanillas.

Lo de las cuadrillas ha sido de sainete. Es difícil recordar un día con tantos trapazos, pasadas en falso, tomas de olivo, pérdidas de capotes, inutilidad en varas... es penoso que lleguen a Madrid los peones en esas condiciones, como si estuvieran en Becerril de la Sierra, por decir un sitio. Por enaltecer el trabajo bien hecho y por señalar a quien tuvo pundonor y torería en una tarde aciaga para los de plata, señalemos los dos sobrios y elegantes pares que dejó Daniel Oliver, dos margaritas en medio del lodazal.

 Campanario, Loren, Tallón

 Rosco, autoridad

La sombra

Lunes, 27 de julio

Valle de Esteban

-MacKinnon se metía debajo de la mesa para morderles las espinillas al grupo de hombres insufriblemente aburridos que tenía sentados frente a él.
George Steiner

domingo, 26 de julio de 2015

Abismos



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Revilla, ese hombre de Estado ahora que el corcho flota, dice que el Rey le dijo que con la lista de Mas no hay vuelta atrás y que vamos al precipicio.
    
Tampoco podíamos figurarnos al Rey en plan Critón tratando de persuadir al Sócrates del Paralelo (que sabe, además, que no va a haber cicuta) para que abandone ahora Atenas.

    ¡Al precipicio!

    Steiner arranca la historia de su vida con un librito de tapas azules que su tío Rudi le trajo de Salzburgo, la ciudad de los suicidios. Era una guía ilustrada de los escudos de armas de la ciudad y sus feudos. Aquel manual de heráldica lo abrumaba por la amplísima diversidad de las formas del mundo.
    
En heráldica es frecuente insertar unos escudos dentro de otros. Este recurso se designa en francés con el sugerente término de “mise en abyme”.
    
Y le sobrecogió, hasta hipnotizarlo, una idea: si había en aquella oscura provincia de un pequeño país en declive tantos escudos de armas, todos ellos únicos, ¿cuántos habría en Europa?

    –Regresaba a la “mise en abyme” de un blasón dentro de otro, a esa “puesta en abismo”. ¿Cómo podían los sentidos imponer orden y coherencia en el “perpetuum mobile” del enjambre de la existencia?
    
Su reacción adolescente fue diseñar un escudo de armas para Sixtus von Falkenhorst, prelado imaginario, belicoso y sensual, instalado en su castillo sobre una aguilera de montaña casi inaccesible, cuya torre albergaba la lista de todas las listas, la “summa summarum” de todo lo que es.
    
Arturo Mas podría ser el Sixtus von Falkenhorst del tabarrón catalán, encabezando la lista de los listos (que cierra Guardiola) con esa valentía de los niños que persiguen mariposas al borde de los abismos. Pero uno sólo ve en él al gañán (Pujol era un burgués a quien el dinero hizo payés) que trata de hacerle un túnel como el del Chapo Guzmán al Estado, cuya extrema debilidad es la fuerza disgregadora de España.

    En un país fuerte, baturradas como las del separatismo catalán ni se plantean.

Domingo, 26 de julio

Valle de Esteban

-La dignitas, la validación de nuestra especie en este planeta, consiste en los avances desinteresados a partir del estado animal realizados por el espíritu creador.
George Steiner

"Éste sí que es el Profeta que tenía que venir al mundo"

DOMINGO, 26 DE JULIO
 
En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del lago de Galilea (o de Tiberíades). Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos.
Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe:

-¿Con qué compraremos panes para que coman estos?

Lo decía para tentarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer.
Felipe contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo.»
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tantos?» Jesús dijo:

-Decid a la gente que se siente en el suelo.

Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; sólo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todos lo que quisieron del pescado. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos:

-Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie.

Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron a los que habían comido. La gente, entonces, al ver el signo que había hecho, decía: «Éste sí que es el Profeta que tenía que venir al mundo». Entonces Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo.

Juan 6,1-15

sábado, 25 de julio de 2015

Santiago


Burgos, 2015


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Se ve que Lenin no había visto “El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford” (por la espalda, mientras colgaba un cuadro subido a una silla), y fue sorprendido por Trotski cuando colgaba un retrato de Pedro el Grande. Como Trotski no es Ford, en vez de disparar contra Lenin y ahorrarnos la escena del piolet comunista y fraternal, preguntó con gran escándalo qué era lo que veían sus ojos, y el líder bolchevique respondió:

    –Sin tradición no hay revolución.
    
En Madrid, los comunistas de Carmena, con el apoyo de los “bingueros” de Carmona y los tolais de Mafalda Villacís, han aprobado la gamberrada política de quitarle una plaza a Vázquez de Mella, el primer español del voto femenino, para dársela a Zerolo, el primer concejal del “matrimonio” homosexual. A Vázquez de Mella se le opuso radicalmente la izquierda, convencida de que las mujeres votarían lo que les dijeran los curas. Y a Zerolo se le opuso académicamente la derecha, convencida de que el “matrimonio” era otra cosa.

    Y ahí está la Españeta, desnudando a un santo para vestir a otro.

    –¿Qué ciudad puede sobrevivir, si sus ciudadanos hacen gala de su ignorancia? –pregunta en el “Gorgias” el abuelo de Varoufakis.
    
No me interesa la discusión de qué vale más, si el voto de la mujer o el matrimonio” homosexual, pero si Zerolo fuera todo lo que los comunistas de Carmena, con el apoyo de los “bingueros” de Carmona y los “tolais” de Mafalda Villacís, dicen que fue, la plaza de Vázquez de Mella parece poco, y habría que darle la Gran Vía, como hizo el franquismo con el Ausente.

    Del Che Guevara vestido de comandante hay fotos en la Gran Vía (cuando lo trajo Olano para ir a los toros y después de compras a Galerías Preciados), pero en Vázquez de Mella yo sólo recuerdo a Jeanette recibiendo el disco de Oro en Long Play por su “Yo soy rebelde”.
    
Santiago y cierra España, país lo bastante idiota ya para una Constitución con rayas en lugar de artículos y un callejero con números en lugar de nombres.

Sábado, 25 de julio

Valle de Esteban

-Sólo una cosa es segura: la muerte, esa parrilla en la que todos acabaremos asándonos. Sin embargo, nadie sabe en qué consiste.
Thomas Bernhard

viernes, 24 de julio de 2015

Saza





Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Ha muerto José Sazatornil, Saza, y esta vez de veras.

    –¡Baje usted, don Emilio, que aquí se muere de veras! –dijo famosamente un pariente de Gistau, Mazzantini, concejal de los de antes, a Emilio Mario, actorcillo de los de ahora (especializado en “agonías de tercer acto”), una tarde que el comediante abucheaba al torero en la plaza.

    La otra vez que “murió” Saza fue que ABC dio la noticia, un 24 de abril del 70, al confundir a José Sazatornil Remacha, cronista fallecido en carretera al regresar a Zaragoza de un partido en el Bernabéu, con José Sazatornil Buendía, el divino cómico, que conservó enmarcada la falsa necrológica, publicada por delante, ¡ay!, de la verdadera de Rosita Montero (tonadillera de alternativa con la Piquer, Juana Reina y Lola Flores), y por detrás, ¡hey!, de “Las progresistas” de Umbral, “chicas que sólo admiran a unos cuantos hombres, Mao, James Dean, el Che, Adorno, John Lennon y algún psicoanalista español poco conocido”.
    
La tristeza de ayer se nos hace coro de aplausos –fue el desmentido (“‘Muerte’ y ‘resurrección’ de Saza”) de ABC–. Con una elegancia de espíritu realmente ejemplar, don José Sazatornil nos ha llamado para agradecernos la necrológica y decirnos que, en realidad, ni le correspondía ni la merecía. Ha sido, afortunadamente, una muerte de guardarropía. Para nosotros, no había otro Sazatornil que Saza.
    
Otra época, otra tecnología, otro periodismo.

    Cuando en 2010 el periódico gubernamental dio la “primicia” de la “muerte” de Berlanga con un mes de adelanto, hubo de desmentirse con una nota que parecía el informe forense sobre la fuga radioactiva en la central nuclear “Vladímir Ilich Lenin” de Chernóbil, dirigida por Montgomery Burns.
    
Sentimos el error con Berlanga. Como con otras personalidades, preparábamos artículos y un fallo en nuestro sistema ha dado visibilidad a uno.

    La muerte, esa realidad ausente, dice Edmond Jabès, en nombre de la cual toda realidad (¡el sistema!) se va a pique.

¡No valen abuelos, Zapata!

Otra España es posible

Lo que va de ser los amos a hacerse los amos



LO QUE PASÓ

Hacerse el amo es todo lo contrario de serlo. El amo de una cosa la cuida o la descuida, allá él, pero no hay temor alguno de que, para demostrar sus derechos de propiedad o dominio, coja la cosa en cuestión y la destruya, que es, precisamente, como procede aquel que quiere hacerse el amo


Julio Camba
Sevilla, 22 de Febrero (1938)

    Hay un extranjero amigo mío que no se explica todavía lo ocurrido en España.

    –¿Qué pasó –me pregunta– para que llegasen ustedes a la situación actual?
    
Pues pasó –le contesto– que los españoles estábamos de vacaciones y habíamos dejado la casa en poder de los criados. Esto fue lo que pasó. Habíamos dejado la casa en poder de los criados, y los criados quisieron hacerse los amos. ¿Le parece a usted poco?
    
Porque aquella casa era la nuestra –sigo contestando–. Muy vieja y bastante destartalada, con muchas grietas y muchos desconchados, pero era la casa que habíamos heredado de nuestros padres y que debíamos transmitir a nuestros hijos. Entre sus paredes venerables se encerraba toda la historia de la familia, generación por generación, y nosotros no íbamos a permitir que nadie se hiciese allí el amo sin más ni más, de la noche a la mañana.

    No sé si mi amigo el extranjero conoce esta expresión tan española de “hacerse el amo”. Hacerse el amo es todo lo contrario de serlo. El amo de una cosa la cuida o la descuida, allá él, pero no hay temor alguno de que, para demostrar sus derechos de propiedad o dominio, coja la cosa en cuestión y la destruya, que es, precisamente, como procede aquel que quiere hacerse el amo.

    –Yo soy el amo de este baile dice un día un matón, apagando la luz del local donde se baila y lanzando al aire un par de tiros.
    
Y, no bien ha acabado de hacerle su presentación al público, cuando ya el baile dejó de existir como tal baile para convertirse, a lo sumo, en una pista de boxeo o de catch as catch can.

    –Aquí no hay más amo que yo –grita otro día un borracho, entrando a saco en una cacharrería donde no deja títere con cabeza.

    Y, aunque rompa sin previo anuncio los títeres o los cacharros, la consecuencia será la misma. Al comentar su hazaña, el público no dejará de exclamar con cierto dejo de admiración:

    –¡Se ha hecho el amo!...
    
Nuestros criados –aquellos criados perfectamente desconocidos de la familia y de la vecindad, que habíamos encontrado a última hora, sin exigirles certificado alguno de referencia– quisieron hacerse los amos de nuestra casa por el mismo procedimiento que utiliza el borracho para hacerse amo de la cacharrería, o el matón para hacerse amo del baile. No les bastó con beberse nuestro vino, sino que desfondaron los toneles y rompieron las botellas que lo contenían. No se limitaron, en fin, a la contemplación de nuestros cuadros o nuestros tapices, cosa que estaba muy lejos de satisfacer sus deseos de posesión, sino que fueron y los hicieron añicos...

    Cuando empezamos a barruntar lo que ocurría, la casa estaba ardiendo ya por los cuatro costados, y, naturalmente, tuvimos que acudir de prisa y corriendo con cubos y baldes de agua.Ya sé lo que dicen ahora los criados. Dicen que, primero, nosotros echamos el agua y que ellos sólo recurrieron al fuego en último extremo y para contener la inundación... Esto dicen los criados, y mi amigo el extranjero puede escoger entre ambas versiones. Para mayor facilidad yo le presento la una junto a la otra.
HACIENDO DE REPÚBLICA
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006


Ya sé lo que dicen ahora los criados. Dicen que, primero, nosotros echamos el agua y que ellos sólo recurrieron al fuego en último extremo y para contener la inundación... Esto dicen los criados, y mi amigo el extranjero puede escoger entre ambas versiones. Para mayor facilidad yo le presento la una junto a la otra

Viernes, 24 de julio

Valle de Esteban

-En general, las obras de teatro, sean de quien sean, son lo más tonto que se puede llevar a un escenario, créame.
Thomas Bernhard

jueves, 23 de julio de 2015

Haciendo la olita*

 Avenida de los Toreros
Por delante

 Avenida de los Toreros
Por detrás
Hace un calor que te torras
_______
*Olita de caló

Erratas



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

En Madrid el Ayuntamiento tapa a la Comunidad con dos erratas: Carmena, que es la errata sin fe (de erratas) de Carmona, y Carmona, que es la errata a secas de Carmena, una errata a la izquierda.

En virtud del sistema proporcional de listas de partido, ni Carmona ni Carmena representan a nadie, salvo a los jefes que los pusieron en las listas, Pedro y Pablo, los guías que lo que quede de Providencia ha reservado para lo que quede de España.

A Carmena, que, según el periódico global, nos trajo las “libertáes”, la han hecho alcaldesa, pero lo suyo es la mayéutica.

¿Por qué vamos de putas? –fue la interrogación socrática de la campechana señora en la sede de Pedro (el Vaticano, no Ferraz).

Carmena fue a Roma a luchar contra el cambio climático de la mano de Bergoglio, quien, en lugar de aclarar el episodio de la higuera evangélica, condenada por no dar fruto fuera de temporada, dijo: “La ecología es total”.

Carmena viajó en avión, con el calentamiento global que eso supone, sin contar los niños madrileños que podrían llevarse un cuscurro a la boca con el dinero de ese billete. A cambio, eso sí, dejó un tuit que desafía a la escolástica: “Contra el cambio climático también hay que dar ejemplo. ¿Por qué siguen ustedes usando corbatas en plena ola de calor?”

Pero en Roma de lo que se hablaba era de las putas de la alcaldesa de Madrid, que, como buena profesional de la bondad, al preguntar por qué vamos de putas cometió, además de pecado de género, pues no habló de putos, uno de soberbia, pues no aprovechó el púlpito vaticano para, Socratesa desatada, seguir preguntando.

¿Por qué asaltamos iglesias y amenazamos con quemar a los que rezan? ¿Por qué nos descojonamos de la Shoá? ¿Por qué hacemos chistes de niñas violadas y asesinadas y lo llamamos humor negro? ¿Por qué queremos bombardear plazas de toros? ¿Por qué controlamos a los periodistas? ¿Por qué en la parábola de Lucas, pudiendo ir con el publicano, vamos siempre con el fariseo?

Heroes of Just Cause

Jeff Espinoza
Gypsy Runner

Jueves, 23 de julio

Valle de Esteban

-Hace cien años se encerraba y se decapitaba a quien decía que la monarquía no valía nada. Hoy se encierra (o se "decapita") al que dice que el comunismo no vale nada. Es siempre lo mismo.
Thomas Bernhard

miércoles, 22 de julio de 2015

El Sepu



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Vuelve Pedro de la Preveyéndola a la primera de los periódicos. El arbitrista que va a acabar con la corrupción… “preveyéndola” acabará, en la misma tacada, con la pobreza. ¿Cómo?

¡Preveyéndola!

El Psoe es el Sepu de la socialdemocracia, y Pdr Snchz, ese empleado del mes que en las rebajas de julio va dando salida a lo que encuentra por los cajones. La pobreza es su nueva ganga, sacada de aquel artículo de Araquistáin en “El Sol” que da cobertura ideológica a todos los “asaeros” de vacas que son como la franquicia del partido.

Al hombre le repugna la pobreza, que oprime su personalidad y la de los suyos, como lo prueba el fracaso de todas las doctrinas ascéticas. Para alcanzar su plenitud, la vida exige un mínimo de comodidades materiales y espirituales, y todo el mundo tiene no sólo el derecho, sino el deber de lograrlas.
Camba bromeó en su día con esa moral socialista, y la venganza del jefe de planta del Sepu socialdemócrata es mandar a los berzas que tiene colocados en el Ayuntamiento a quitarle la calle al humorista gallego y dársela a El Chaparro, El Cojo de los Molletes, El Vinagre o El Ojo de Perdiz, que son como los “Hanna Barbera” de la izquierda que ha alcanzado su plenitud araquistainiana.

Del zopenco de Araquistain fue la zapaterada de definir a España como “una República de trabajadores” en la Constitución del 31, con lo que excluía de la existencia a los ricos, que para él no eran los del dinero, sino los que no fueran socialistas.

Llevadme a La Moncloa y en cuatro años acabo con la pobreza en España –dice la versión de Zp en plastilina.

Llevadme a la Fao y en cuatro años acabo con el hambre en el mundo –dijo, cuando lo suyo, Moratinos, políticamente un gedeón tan implacable que parecía infalible.

Pedro de la Preveyéndola sólo tiene un problema con su “ingreso mínimo vital”: para socorrer a todos esos pobres, primero va a tener que crearlos, y aquí es donde entra Pablemos.

Juanito Alcázar… y Pedrín.

San Sebastián y los arqueros mauritanos



Cuando San Sebastián fue descubierto cristiano,
 los soldados romanos lo entregaron a los arqueros mauritanos,
 quienes lo ataron al tronco de un árbol y lo asaetearon.
Pero sobrevivió a las heridas y fue sanado por la viuda Santa Irene.
  Luego él volvió a predicar el evangelio hasta que Diocleciano
 lo mandó a matar con golpes de mazos.













Iglesia de San Nicolás de Bari
Burgos
Julio 2015

Miércoles, 22 de julio

Valle de Esteban

Periodista.- ¿Es usted miembro de alguna academia?
Thomas Bernhard.- Soy miembro del seguro de enfermedad.

martes, 21 de julio de 2015

Sacudelo si tiene arena


Los chinos

Público de toros


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Decía el Indio Fernández que cuando conoció a Dolores del Río no sólo recibió una flecha en el corazón (¡y lo tenía de jade!), sino que se sintió como un chino en tratamiento de acupuntura, con agujas por todos lados.

¡Agujas por todos lados! Quizás por eso tengan los chinos tan buen ojo para los toros, aunque por McLuhan se sabe que la china no es cultura de ojo, sino de oído, y, por tanto, más refinada que la nuestra.

Los chinos, que vienen de comprar el aeropuerto de Pepe Bono en Ciudad Real por la quinta parte de lo que cuesta pasar una noche en la suite “The Royal Villa” del Grand Ressort Lagonissi en Atenas, han descubierto que la mejor forma de conocer España son los toros, y en Madrid no se pierden una novillada los domingos.

Es un público que se fija mucho, aunque, como decíamos, no es de ojo, sino de oído, que no hay que confundir con el público de oreja de San Isidro, que todo lo aplaude.

Madrid, en julio y en Las Ventas, Baden-Baden, con los chinos, los erasmus y mujeres, ay, de una belleza tan pura (léanse los dos últimos capítulos de “El cortesano”, de Castiglione) que a lo mejor es lo que lleva a la concejala de Alicante, inexperta de la belleza, a soñar con un bombardeo de plazas de toros. Es un problema de “apeirokalia”, tan engorilados como andan los podemiteros con Grecia. Como dice Fumaroli, ¿de qué sirve “exponerse” a obras de arte, si se es víctima de lo que los griegos llamaban “apeirokalia”, la inexperiencia de la belleza?

El domingo hubo “toreo mentalista”, con un novillero de “patalante” en la andanada y de “patatrás” (o de “pies-para-qué-os-quiero”) en el ruedo, apoderado por María Águila de Domecq, preparadora mentalista de toreros.
Al final de la tarde, mi chino, que viene de la Feria del Toro (¡Pamplona!) de ver los galafates de Julián López, sacó una conclusión digna de ser incluida en una galletita confuciana:

A los tolelos lo que les sobla es el tolo.
Como a los españoles España, señor chino.

Cena con Gil de Siloé

La cena

El cordero

La salsa

La taba
Cartuja de Miraflores
Julio 2015

Martes, 21 de julio

Valle de Esteban

Tal día como hoy, la Luna