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martes, 30 de junio de 2015

El entrenador

 Viera firma por el Xerez, consiguiendo un histórico ascenso a 2ª

Francisco Javier Gómez Izquierdo

         Cuando llegué a las Andalucías, allá por 1988, me hacía de cruces ante los usos y costumbres de políticos que peroraban con tanta altanería como ignorancia. Conocí los sindicalistas más tramposos y egoístas que pueda dar la raza humana, concejales completamente idiotizados recibiendo abrazos de gente de menesteroso aspecto a la que le había llegado una paguita  a la puerta de las tabernas, alcaldes sentenciados a no cumplir condena por apuntar peonadas ilegales a los pobrecitos que los votaban... Políticos sin ilustrar inconscientes de suplantar a los viejos señoritos.

       El, para mí, extraño estado de las cosas, se justificaba desde una Junta de Andalucía en la que nadie andaba más suelto que el señor Gaspar Zarrías. Nadie era como él y daba la impresión de que todo el mundo le debía algo. Transmitía más autoridad que el presidente y nadie parecía dudar de que por encima de Zarrías, sólo el cielo.

     El presidente Chaves tenía muchos hermanos y uno hacía de técnico en San Telmo para adjudicar obras -piscinas, polideportivos y regalías varias en ayuntamientos de la misma parcialidad que la familia-, otro tenía la empresa constructora escogida para que no faltara el trabajo...., pero no es cuestión de volver a contar lo ya sabido porque a quien quiero destacar en estas letras es a José Antonio Viera, al que yo conocía en Burgos de cuando entrenó al Algeciras en  2ª.

    La verdad es que lo veía en corbata por el Canal Sur y me sonaba su cara hasta que a la tercera o cuarta aparición caí en la cuenta gracias a Romero, un argentino tan pegón que cuando estaba en el Burgos tuvo que poner paz el gran Naya en una trifulca con Juanito y Pocholo durante un entrenamiento que el Gaitu y un servidor mirábamos asustados. El entrenador Viera habló en algún periódico bien de Romero, al que tenía a sus órdenes en un Algeciras en el que recuerdo también al Perro Castronovo y tomamos a risa las palabras de un míster al que veíamos un poco “sobrao”. Luego subió al Xerez a 2ª, y cuando lo echaron se metió a político porque se comprende que vio más futuro en la ocupación.

     Los más mandones de la Junta, encomendaron ciertos asuntejos al entrenador Viera, como apartar a un tal Caballos de los círculos de poder (Caballos era mucho Caballos hasta hace unos años), buscar socialistas preparados (fichó a doña Susana), y, ya puestos, no se sabe si a solas, como procurará demostrar el señor Zarrías, paisano del sindicalista Lanzas, o por mandato de otros, como intentará demostrar él mismo, “hubo o consintió” en el tejemaneje de los ERES.
       
He buscado por internet y me entero de que el entrenador Viera, “un pobre maestro de escuela que no entendía lo que firmaba”, según sus propias palabras, lo fue también del Sevilla Atlético y que el portero del filial palangana era ese Guerrero de coca y gintonic al que, ¡válgame Dios!, se llevó también al Linares. ¡Cuán indiscretos  pueden llegar a ser los amigos de tu biografía!
        
El entrenador Viera era técnico  amarrategui  y conociendo la plantilla con la que ha lidiado en su partido Socialista es lógico su enroque en el Senado, ante el fundado temor de que aquellos que tanto le apoyaron en público, le vendan en privado. Ya se sabe que la cuerda se rompe siempre por el entrenador.

Baby Puño


Hughes
Abc

Dos recientes entrevistas a Pablo Iglesias y no asoma precisamente un liberal inglés. A María Casado: «Me ofende la pregunta»; a Àngels Barceló: «Flaco favor haces al periodismo de calidad». Le faltan las gafas de señalar de Peñafiel. Su última carta a los corintios esboza, además, la biografía de un hombre que no se ha movido de la infancia. «Mi abuela nunca dejó de hablarme del fusilamiento de su hermano», comienza. Muchos estrenamos el uso de razón en El Corte Inglés, Pablo no: «En mi primer recuerdo me veo de la mano de mis padres en las manifestaciones». Con 14 años ingresó en las Juventudes Comunistas. Luego la universidad, militando, doctorando y docente. Ni un día en el centrifugado biológico del mercado; ¿contacto con «la otredad »? a lo mejor en el metro. Toda la vida teorizando hasta que llegó la «praxis» (¡Betino Praxis!). El relato de su disculpa biográfica para saltar sobre el eje derecha-izquierda como un eufórico la noche de San Juan termina con el «me sé de memoria la Internacional». Ahora nos lo imaginaremos siempre de niño, con la coleta barriendo el suelo y la manga recogida para que asomara el puñito en alto. ¡Baby puño! ¡Sus primeros arremangamientos! Como esos niños republicanos de ficción, el de «Todos dicen I Love You», o el Alex P. Keaton de Michael J. Fox. Niños liberales con un bofetón, pero en familias de izquierdas. Niños mutantes y militantes. Sin embargo, la coherencia del acervo Iglesias con el niño Iglesias y el adulto Iglesias es de monolito (Monolito Gafotas). Parece que no tuvo adolescencia. Nunca ese coqueteo tan bonito con la acera de enfrente. Nunca odiar un poco a tu familia.

Calor y sexo (s)



Chamusquina



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

El neocomunismo consiste en reducir toda la literatura comunista a una consigna al alcance del ama de casa y el estudiante de la Complutense: no pagar.

Para pagar hay que tener dinero y para tener dinero hay que trabajar. No pagues y no tendrás que trabajar, que es una maldición bíblica, razón por la cual los chicos de la tea (“los chicos de la gasolina” de Arzallus) podemita celebran el Orgullo Gay en Sevilla berreando “¡Hay que quemar / la Conferencia Episcopal!”

Es el católico Bergamín quien se da cuenta de que casi nunca España huele, como en una hamlética Europa, a podrido, a sangre podrida, sino a sangre quemada, chamuscada: huele a chamusquina.

Los “kikos” sevillanos de Pablemos que cantan a la quema de obispos son los primillos intelectuales de Rita la Cantaora, esa portavoz municipal de Madrid que, tetas al viento (“Matraque à grands coups de mamelles”, en la “Hécatombe” de Brassens) profanó una iglesia en pleno rezo al grito de “¡Arderéis como en el treinta y seis!”

Donde hoy se queman libros mañana se quemará a seres humanos –fue el comentario de Heine en la Alemania de 1821, ante una oleada de autos de fe nacionalistas.

Donde hoy quieren quemar católicos mañana querrán quemar “paisanos”.

Bergamín insiste en que la tradicional incredulidad española es el miedo a la luz, que quema los ojos, el pensamiento, la verdad.

Un poco de luz y no de sangre –pide Cervantes por boca de uno de aquellos perros siempre alertas al olorcillo sanguinario de los mataderos.

Los comunistas griegos celebran el Orgullo Griego quemando euros (billetes de a cinco, que no dan para “asar una vaca”) y los comunistas españoles celebran el Orgullo Gay pidiendo quemar la Conferencia Episcopal.

¡Ah, este final wagneriano de Grecia!

Pues Tsipras justificando el impago de la deuda con la Cuna de la Democracia es Wagner negándose a devolver los préstamos a sus benefactores porque las notas a pie de página en sus biografías los harían inmortales.

El Cádiz

 Francisco Javier Gómez Izquierdo

       El Cádiz lleva cinco años en 2ªB y a mí me parece demasiado tiempo para un equipo en el que jugó Mágico González. De momento, el asunto sigue sin tener remedio, porque en las eliminatorias para ascender a 2ª el Cádiz ha sido peor equipo que el Real Oviedo, el Bilbao Athletic, y si me apuran, el Hércules. A 2ª división han subido los campeones de los grupos 1, 2 y 3 (Oviedo, Huesca y Gimnástic), pero el Cádiz, campeón del grupo 4, no ha dado el nivel y, aunque nos duela, sus futbolistas son de 2ªB, si exceptuamos a Juan Villar, Jona y Servando. El entrenador Claudio Barragán harto rendimiento ha sacado con tan pocos mimbres.
      
La eliminatoria definitiva ante el Bilbao Athlétic la perdió el Cádiz en San Mamés, donde hizo sobrados méritos para recibir una goleada vergonzosa. El Cádiz tuvo suerte en Bilbao y también la tuvo ante el Hércules, cuando en el último minuto Portillo, aquel que saliera del Real Madrid, echó fuera un balón que todos vimos dentro de la portería de Aulestia.

Ayer domingo amanecí en Barbate y estuve a punto de acercarme al estadio, pero “la caló”, lo infernal del acceso desde el puente y el temor a no encontrar entrada me dejó en casa ante una cadena de televisión que se dice La Janda y que transmitió sin voz el partido. Se esforzó, sin calidad, ese equipo que viste como Brasil. Se desgañitó el público gaditano, fiel con los suyos, añorando los tiempos de aquel Ramón Irigoyen que tanto arte tenía para mantener al equipo en Primera. El ambiente, a mí me transmitía cierta ingenuidad ya que el Cádiz, al que he visto este año varios partidos, es equipo más limitado aún en lo físico que en lo técnico, pero Juan Villar, al que podía tocar el Córdoba, se echó el equipo a cuestas y lanzó dos balonazos al poste de una portería en la que el bilbaíno Remiro no tuvo su día, pareciéndome muy despistado y tardo de reflejos. Ni con ésa ventaja fue el Cádiz capaz de hacer daño.

     Es más equipo el Bilbao Athletic por mucho que pese al Kichi, ese joven comparsista que va al fútbol sin darse cuenta de que es alcalde y no puede cantar “manos arriba, esto es un atraco”, cuando un futbolista de tu equipo interpreta un piscinazo  que podría haberle costado la segunda amarilla. El Kichi parecía un júligan dando mal ejemplo a sus criaturas y es vicio éste que ha de corregir, pues se entiende que un alcalde ha de comportarse con cierta dignidad y una  mínima educación... y si tiene costumbre de ir al Carranza verá que el grupo IV de “"2ªB es flojo. El más flojo de los cuatro. El Bilbao Athletic, segundo en el grupo de mi Burgos, al que espero el año que viene, se ha ventilado a los tres clasificados del Grupo: Villanovense, UCAM y Cádiz. Los cachorros entrenados por el Cuco Ziganda han ascendido en el Ramón de Carranza, donde también ascendió el Oviedo.  Miguel, el del Malagueño, dice que el Carranza “..s’a esho pá que suba el Cái, no pa que lo hagan los forasteros.” 

 ¡Qué razón tiene Miguel!

Martes, 30 de junio


Valle de Esteban
Despedida de junio

lunes, 29 de junio de 2015

Corralito




Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    La ola de calor sólo es el preludio de la ola de tontos útiles vestidos de lord Byron que se nos vienen encima con el corralito griego.

    En la Facultad de Periodismo no enseñaban periodismo, pero daban muchos apuntes de Schumpeter, el economista que observó que la gente más inteligente en su vida privada se volvía completamente idiota en la vida política, cosa que Schumpeter achacaba a que votar (“votar es comprar”) sale de balde.

    –Si es gratis, póngame un Varoufakis.
   
 Pero un Varoufakis no se pude echar ni en un gintónic de los de Ramírez, que son como el sombrero de una sufragista inglesa.

    Que Varoufakis era un farsante se veía venir cuando quiso refutar la fábula de la cigarra y la hormiga dando por hecho que la hormiga curra, y la cigarra, no. La cigarra canta, pero lo hace para morir, con lo cual ¿qué sentido tendría para ella almacenar comida como una reponedora del Dia?

    –Con Gago, nos ha tocado la lotería –declaró Calderón, el “senador de Massachusetts” (Palencia), cuando fichó para el Madrid al medio centro argentino.

    Es lo mismo que declaró Zapatero (“nos vamos a forrar con los intereses”) cuando prestó a Grecia el dinero que aquí no teníamos. Zapatero aprendió economía “en dos tardes” con Jordi Sevilla, quien, por cierto, regresa a la política de la mano de Pedro de la Preveyéndola, que ahora recuerdo que esto también venía en la doctrina de los ciclos del buen Schumpeter.
    
Ante el corralito griego, lo justo sería vestir a Zapatero de cobrador del frac y mandarlo a perseguir a Varoufakis, ese farsante que, conocedor de su propia farsa, va de macarra por los despachos para intentar imponerse física y moralmente en Europa, donde no le faltan seguidores.

    –Es un as de la teoría de los juegos –te dicen los del “think tank” de Ciudadanos, que no saben, porque son de Barcelona, lo bien que El Jaro jugaba al futbolín.
    
Para salvar el comunismo, del Rastrillo de Podemos salen hacia la Hélade la beca de Errejón y las faltas de ortografía de Pablemos.

La novillada de Gabriel Rojas. ¿Y Abella? Où est Abeya? Abeglia, dove é? Wo ist Abeya? Where is Abeya, dad? Gdje je Abeya?

 La caló


José Ramón Márquez

¿Y Abella? ¿Dónde se metió hoy ese delicioso bibelot al que todos sus devotos conocemos como Abeya? ¿Estaría en la cámara, por el calor, como el género de las pastelerías? He aquí la pregunta que hoy saltaba de tendido en tendido, por las gradas, por las andanadas. Où est Abeya? decían unos quebequeses en la fila 25 del 8; Abeglia, dove é? se interrogaban unos milaneses sudando tinta china en los bajos del 5; Wo ist Abeya? se oyó preguntar a unos muniqueses en el balconcillo del 9, con su peculiar acento; un matrimonio de Liverpool oyó a su rubicundo nene preguntar Where is Abeya, dad?, y hasta unos bosnios algo malencarados vestidos con camisetas del Real Madrid se extrañaban esta tarde: Gdje je Abeya? La Plaza era un sinvivir al ver desasistido el burladero 27, el nido de Abeya, ocupado sólo por el canoso y por El Puno y sin rastro de quien da sentido a esa envidiada localidad, aleph de la Plaza Monumental de Madrid, hoy algo menos monumental por la ausencia de su Gerente. Hubo quien dijo que Abeya no pudo ir al burladero 27 (3 x 3 x 3, en la tradición esotérica) porque la nueva presidenta de la Comunidad Autónoma le había encargado un recuento pormenorizado de todos los desperfectos que alberga la Plaza y el hombre no da abasto a rellenar sus libretas con todo lo que hay: desconchón en la escalera, otro, otro, otro, otro...; orín en las balaustradas, falta de pintura, desconchón en la grada, otro, otro, banda metálica del pasamanos reventada por la intemperie, otra, otra, otra, números ilegibles, grifo que no echa agua, otro, otro, urinario roto, cintas colgando del techo de las andanadas... y si está así lo que se ve, no te quiero decir cómo estará lo que no se ve: los cuadros eléctricos, las conducciones de  saneamiento, los imbornales... inacabable relación de desperfectos, catálogo de la incuria en el que lo fácil es decir qué hay en estado de revista -¿nada?-  y así terminamos antes.

La cosa es que Abeya ni estaba ni se le esperaba, pero quien se fijase con cuidado, cosa que no se puede exigir a los centenares de extranjeros que poblaban la Plaza, algunos de los cuales ni siquiera saben quién es Abeya, se daría cuenta de que hoy estaban vacíos todos los burladeros que van rotulados con el letrero que dice “Comunidad Autónoma”, así como el Palco de dicha Comunidad, propietaria del coso, con lo que la manifiesta defección del Ayuntamiento de la semana pasada parece que es seguida por la de la Comunidad, que mueve muchas más entradas de las de gañote. Algún malintencionado apuntó a que las artes florentinas de Abeya podían haberle llevado a no querer mostrarse en público hasta que se sepa de manera segura cuál va a ser la postura de la Comunidad respecto a la cosa taurina, por no meter la pata ante los nuevos amos; otros apuntaban a que Ciudadanos en otro de sus bandazos en busca de alguna identidad propia maneja la cosa antitaurina con el fin de darse pisto ante los jóvenes más sensibleros y adocenados y Abeya no quiere significarse.

Sin la presencia de Abeya en su nido, pues, se dio el festejo anunciado con seis novillos de Gabriel Rojas para Mario Diéguez, Alberto Escudero, nuevo en esta Plaza, y Alejandro Marcos.

Sobre el encierro de Gabriel Rojas hay que resaltar lo injusta que es, a veces, la afición. Una voz  de buen timbre y brillante sonoridad reclamó al ganadero que mandase sus productos al matadero y, sinceramente, con lo que llevamos visto, no creo yo que fuese hoy el día para tomar decisión tan drástica, mayormente porque los novillos no eran unos el calco de los otros, como suele ocurrir, sino que tenían sus cosas, que es lo que hace la tarde grata a quien va a fijarse en los toros. Empezaremos por el primero, Cornete, número 12, que intentó saltar sin éxito al callejón en el 4 por donde los médicos y como no lo consiguió, se dio una vuelta completa a la Plaza para tomar impulso y volver a intentarlo, esta vez con éxito, en el mismo sitio. Cosas de las querencias. Nada que ver con aquel mítico novillo de la ganadería de don Carlos López Navarro de Colmenar Viejo, de cuyo nombre no se guarda memoria, que a finales del siglo antepasado saltó diecinueve veces la barrera de la Plaza Vieja de Madrid y lo intentó sin éxito otras seis. Puede decirse que entre el saltarín Comete y el Piconero, número 2, que apretó lo suyo en una buena vara de Pedro Iturralde, echando arriba  el cuarto delantero del caballo, y a punto de derribar si no es por lo bien agarrado que el piquero tenía el puyazo, entre esos polos se movió el festejo, que no resultó ni mucho menos aburrido, y en el que hubo un toro, el tercero, Encharcado, número 31, de muchas dificultades así como de mucha promesa de firme éxito para quien supiera hacerle las cosas como es debido. 

Últimamente vemos cómo se cargan las corridas, desde las la de Partido de Resina, Miura, Adolfo o Victorino, en la Feria, hasta la de Aristráin del domingo pasado, cuando han echado ganado que no está en el registro de lo de todos los días, animales que son diferentes los unos de los otros, con más gotas de mansedumbre o  más gotas de bravura, con la sorpresa que da el toro no previsible, con la emoción que trae el toro que se entera, con el interés que pone en el ruedo el contemplar la evolución del comportamiento del animal durante la lidia. Parece como si ya sólo hubiese que juzgar al toro en relación a los muletazos -¿trapazos?- que se dejó pegar. En este sentido, interesante la novillada en la que el único garbanzo negro de la sosería ha sido el colorado tercero, Rinconcillo, número 35, que se quedó más suave que un guante por el batacazo que se metió tras una voltereta a cámara lenta.

Mario Diéguez volvió a Madrid con los mismos picadores que hace un año, y casi con la misma cuadrilla, en la que salió Miguel Cubero y ha entrado Francisco Charro. El año pasado vino a Las Ventas con tres apoderados Bravo/Anaya/Gilbert y hoy ha venido sin ninguno, a la desesperada como aquél que dice. El programa informa de que el año pasado toreó cinco corridas y esa falta de oficio se aprecia de manera especial en su forma de matar, quedándose en la cara del toro. Lo más interesante de su actuación fueron unos redondos en su segundo. En ambos toros fue atropellado y acabó la tarde como un Ecce Homo con el vestido hecho jirones y embadurnado de sangre. 

Alberto Escudero es de Salamanca y a él le correspondió el lote de la tarde. Su primero fue el Encharcado del que se habló más arriba, un novillo agresivo, listo, de embestida a veces incierta, con mucho que torear. Escudero, que agarra la muleta por donde se debe, le planteó la faena con entereza y poco mando, por lo que la casta del novillo fue imponiéndose al trasteo. A la salida de una serie el diestro cayó al suelo haciéndose él mismo el quite de manera providencial. Su segundo fue un toro con todas las de la ley en cuanto a presencia y  de nuevo Alberto Escudero no rehuyó la pelea. No debía ser nada fácil estar frente a Piconero, toro exigente y serio, ante el que de nuevo el novillero volvió a plantear sus argumentos con valor y decisión. A este toro lo despenó de una estocada de fulminante efecto y de pésima ejecución. Deja cartel y apetece volver a verle.

Alejandro Marcos llamó la atención de algunos aficionados en su anterior actuación en Las Ventas al principio de la temporada. Hoy ha dado una de cal y otra de arena. A su primero, el de la voltereta, le toreó con parsimonia y buscando el clasicismo, dando el medio pecho, adelantando el trapo, dejando la pata en su sitio -o alrededores-, agarrando la muleta por el centro del palillo. El bicho estaba molido, o acaso su condición era caracolesca, por lo que el torero se pudo explayar y crecer ante él. Las tornas cambiaron con su segundo, Lindero, número 19, un toro de más casta, más listo y menos apto para tirar líneas: un toro para torear. Ahí Marcos se vino bastante abajo y le faltó el conocimiento o la decisión para ajustar su tauromaquia a las condiciones del de negro y, naturalmente, vencerle. La cosa en este segundo se movió en el pantanoso terreno de las afueras, de la desconfianza que procede de la aceptación del propio límite. Lo que más le jalearon fue un pase del desprecio, que hay que ver lo que gustan a las gentes estos pases en que apenas se torea; lo mejor de la faena, unos naturales de uno en uno tragándose el miedo. Apetece volver a verle con toros que exijan.

Ya hemos dicho lo bien que estuvo Pedro Iturralde con el cuarto. Además es justo reconocer la estupenda brega de Manolo Linejo, también en la cuadrilla de Alberto Escudero,  al segundo de la tarde.


 Arco

 Círculo

 Círculo y arco

 Abeya no está
Abeya hace peyas

 Palcos desiertos

 Invitadas de don Julio Martínez

Paseo

Lunes, 29 de junio

Valle de Esteban
San Pedro y San Pablo

domingo, 28 de junio de 2015

Gipsy Runner

Gipsy Runner
Jeff Espinoza

Domingo, 28 de junio

Valle de Esteban

-Distinguido Señor: Estoy a las mil maravillas, disfrutando de un sol que usted no puede ni imaginar.
Carabanchel, 19 de septiembre de 1853
Prosper Mérimée Viajes a España

"Talitha qumi"

DOMINGO, 28 DE JUNIO

En aquel tiempo Jesús atravesó de nuevo a la otra orilla, se le reunió mucha gente a su alrededor, y se quedó junto al lago.

Se acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y al verlo se echó a sus pies, rogándole con insistencia: «Mi niña está en las últimas; ven, pon las manos sobre ella, para que se cure y viva.»
Jesús se fue con él, acompañado de mucha gente que lo apretujaba. Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacía doce años. Muchos médicos la habían sometido a toda clase de tratamientos y se había gastado en eso toda, su fortuna; pero en vez de mejorar, se había puesto peor. Oyó hablar de Jesús y, acercándose por detrás, entre la gente, le tocó el manto, pensando que con sólo tocarle el vestido, curaría. Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias y notó que su cuerpo estaba curado. Jesús, notando que, había salido fuerza de él, se volvió en seguida, en medio de la gente, preguntando:

-¿Quién me ha tocado el manto?

Los discípulos le contestaron: «Ves cómo te apretuja la gente y preguntas: "¿quién me ha tocado?"»
Él seguía mirando alrededor, para ver quién había sido. La mujer se acercó asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado, se le echó a los pies y le confesó todo. Él le dijo:

-Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud. 

Todavía estaba hablando, cuando llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle: «Tu hija se ha muerto. ¿Para qué molestar más al maestro?» Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga:

-No temas; basta que tengas fe.

No permitió que lo acompañara nadie, más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegaron a casa del jefe de la sinagoga y encontró el alboroto de los que lloraban y se lamentaban a gritos. Entró y les dijo:

-¿Qué estrépito y qué lloros son éstos? La niña no está muerta, está dormida.

Se reían de él. Pero él los echó fuera a todos, y con el padre y la madre de la niña y sus acompañantes entró donde estaba la niña, la cogió de la mano y le dijo:

-Talitha qumi (que significa: contigo hablo, niña, levántate).

La niña se puso en pie inmediatamente y echó a andar –tenía doce años–. Y se quedaron viendo visiones. Les insistió en que nadie se enterase; y les dijo que dieran de comer a la niña.

Marcos 5,21-43

sábado, 27 de junio de 2015

Postureos



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

La experiencia enseña que la libertad de expresión excluye a la libertad de pensamiento y que la libertad de pensamiento excluye a la libertad de expresión.

La base racional de la libertad de expresión es la creencia ilustrada en que la libertad de discusión conduce a la victoria de la opinión más acertada.

El Congreso no aprobará ninguna ley… que constriña la libertad de expresión –dice la primera enmienda de la Constitución americana.

Sus paladines fueron los republicanos, tildados de “democ-ratas”, “monoc-ratas” y “otros tipos de ratas” por los federalistas, para quienes la libertad de expresión significaba sólo ausencia de censura previa, pero no protegía de las consecuencias. Hamilton era federalista, y, sin embargo, defendía que la averiguación de la verdad era fundamental para determinar “la injuria”, pues si la libertad de expresión no servía para la averiguación de la verdad, ¿para qué servía?

Así era el debate sobre la libertad de expresión en la democracia americana… ¡del XVIII! En la partidocracia española del XXI, lo que tenemos sobre la libertad de expresión es un postureo roñoso (“roña de siglos y ambición de raza”) de Zapatas y Pedraces, alcaldes y fiscales, agitadores y propagandistas, cómicos y tertulianos, arbitristas todos, con ex jueces que definen la profanación como libertad de expresión y con fiscales que persiguen un tuit como delito, mientras sólo la sedición, como el malvado del Eclesiastés, florece como el verde laurel.

En el libro de teoría política más original escrito en España en medio siglo, Trevijano pule un sarcasmo volteriano que hacen suyo los liberales de salón:

No creo en lo que usted dice, pero daría mi vida para que pudiera decirlo libremente.
A lo que Voltaire añadió: “Creo en la libertad de pensamiento, ¡pero muera quien no piense como yo!”. Corolario que omiten (ignoran) esos liberales para poder lanzar la gran bobada socialdemócrata:

 –Mi libertad acaba donde la de los demás empieza.

Sábado, 27 de junio

Valle de Esteban

-Ea, joven, ya es usted catedrático. ¡Ahora, a aprender griego!
Menéndez Pelayo a don Miguelito Unamuno (En Flor de cananas)

viernes, 26 de junio de 2015

Pablo Iglesias, a tortas con la ortografía

¿Tanta beca para esto?
@PulgadeTriana
@Pablo_Iglesias_ @AdaColau @poloniatv3 Pablo: "a" es una preposición y no lleva hache. Eres profesor, hombre. De nada

 ‏@PulgadeTriana
@Pablo_Iglesias_ jajajaja ya lo ha quitado....jajajajaj ¡Pero tengo captura!

Labios

Castellanos en América huyendo de mujeres que leían los labios


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

La frase parlamentaria de la legislatura acaba de soltarla, en medio de un “speech”, María Soraya:
Deje de insultarme, que le leo los labios.
Por fin, alguien del gobierno que presume de leer algo que no sea el “Marca”. Y a los cronistas parlamentarios les bailan los ojos como dos bolitas de alcanfor, a lo Marujita Díaz.

¡Ah, mujeres de Castilla!

María Soraya se lo dijo a un tal Hernando, que tiene cara de pobre, pero yo, que soy de Burgos, vi en él a Bernal Díaz del Castillo tomando el primer barco para escapar, no a la pobreza en Medina del Campo, sino a alguna mujer que le leía los labios, que es por lo que se conquistó América, donde, con el clima, la mujer dejaba de ser máquina de regañar para cantar “Am I blue” junto al piano de Hoagy Carmichael y silabear como la bicha del Génesis:

No tienes que representar ningún papel conmigo, Steve. No tienes que decir nada ni hacer nada. Sólo silba. Sabes silbar, ¿no? Juntas los labios y soplas.
Lo más parecido a la Bacall que ha dado España es Ortega hablando del “estilo” en el despacho de Américo Castro. Dice Gecé, testigo del encuentro, que Ortega le vapuleó a través de sus finos labios, despectivos y acogedores, y su suave acariciamiento, con los dedos, el pulgar y el índice, de un ala de su nariz.
Gecé amaba al Ortega de “El Sol”, el que norteó su nacionalismo “hasta convertirlo en fascismo”.

El que, al pedirle yo auxilio, en la puerta de su revista (hoy Casa del Libro, parnasillo, también, de “Barbijaputa”), me dijo: “A usted hay que dejarle ya solo”.

Y no volvió a verlo más.

Con su “¡Que le leo los labios!”, corolario de la sobriedad castellana (“esa agonía de quien presiente el mar y lo sabe muy lejos”, dicha por Ruano), la jefa de la Inteligencia Nacional tiene a los parlamentarios con la mano en la boca (¿van a toser o a hablar?), como le pasaba a Karanka con Mourinho.
Justo ahora que viene Pablemos, orador de verbo rizoso, de ‘habla bonita’, de arpegios pajaroideos.

Viernes, 26 de junio

Valle de Esteban

-Siempre mañana y nunca mañanamos
Lope de Vega

jueves, 25 de junio de 2015

Preciosismos

Parque del Retiro
Biblioteca Popular Pérez Galdós
Ayuntamiento de Madrid

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

La actriz Emilia Clarke (Daenerys en “Juego de Tronos”, el culebrón de Pablemos) ha resumido su destape en la serie con un madrigal:

Era una preciosa escena de violación
Este preciosismo molieresco impregna la cultura socialdemócrata, cuyos esforzados de la ruta acaban de tomar el Ayuntamiento de Madrid de la mano, no del Pueblo, sino de un tal Carmona (que será paleto, pero no es el Pueblo).

En Madrid, la alcaldesa, que antes fue jueza, dice que la profanación es libertad de expresión.
No se puede ser criminal sino respecto a algo sagrado –escribe Max Stirner, espíritu algo más izquierdista que Manuela Carmena–. Hay ya crimen en no odiar al que ofende a una cosa sagrada.
Pero aquí las únicas cosas sagradas son las nóminas (prueben a tocárselas) y “La Cultura”.
Rita la Cantaora (es portavoz municipal) está imputada por la profanación de una capilla (anterior, por cierto, a la Universidad), es decir, por una profanación religiosa, y como la religión es el opio del pueblo (muletilla que Marx le roba a Heine), pues las tetas de Rita serían la libertad de expresión guiando a la horda que podría pintar Urbano Galindo, nuestro Delacroix. Un lío, finalmente solventado por Pablemos, que, en un preciosismo muy católico, mandó a Rita a pedir perdón al obispo, como había hecho con Zapata, el Victor Mature de esta historia, pues despacha en camiseta y luce más pecho que Rita, y recordemos que Groucho se negaba a ver “Sansón y Dalila” porque el protagonista tenía más pecho que la heroína, Hedy Lamarr, más atractiva, sin embargo, que Rita y que Emilia Clarke, el gran amor (“entre el núcleo irradiador y la seducción de los sectores aliados laterales”, según el preciosista Errejón) de Pablemos.
Pablemos mandó a Zapata a pedir perdón por su “humor negro” al padre de Marta del Castillo y con eso puede viajar en coche oficial, pero no dirigir… “La Cultura”, que para la socialdemocracia es… lo sagrado.

Dios… por los Veranos de la Villa.

Jueves, 25 de junio

Valle de Esteban

Después de la tormenta

miércoles, 24 de junio de 2015

Talegones

Lenguadito, de El Torero


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Continúa el eco del “Banderita” de Pedro de la Preveyéndola y sus Corsarias socialdemócratas en el Circo Price.

Lo que parecía una boda más de Pdr y Bego en “Salones Hiroshima” resultó ser, para el Errejón y la Talegón, “democracia americana” (?).

Errejón es el fray Crispín del comunismo, y Talegón, la Hannah Arendt del socialismo, pero a los dos los une lo que ignoran, la democracia americana, y lo que odian, la libertad política colectiva.

Ni somos Estados Unidos ni creo que debiéramos parecernos a ellos –escribe, con sintaxis de newsletter con boina, la Talegón–. Somos tangencialmente diferentes: nuestra historia, el recorrido de nuestra democracia, de nuestros valores.
No hay tertuliano (político, profesor o periodista) que sepa de la “democracia representativa” porque su catecismo, “El Federalista”, nunca se tradujo en España, donde todos hemos visto (en TV) citar a Tocqueville como “padre fundador” de los Estados Unidos.

El americano, como buen competidor, ama la libertad, y creó la Constitución de Filadelfia. El europeo, como buen envidioso, rabia por la igualdad, y creó el fascismo y el comunismo. El español odia la libertad en general, y en particular, a América, por causa de Cuba, la “España en vacaciones”, que dijo Foxá: la derecha, por el “Maine”, y la izquierda, por “el bloqueo”.

La gran prostituta es la vileza que segrega el igualitarismo –dijo Jean Cau el día que se volvió contra “Dios”, que era su jefe, Sartre.
Y dio la receta, bien simple: “Tomad un cura, quitadle la fe ¿y qué nos queda? Un demócrata igualitarista. ¡El más ardiente de todos! No es sorprendente que tantos líderes comunistas, Stalin a la cabeza, fueran seminaristas.”

¿Pero es que hay españoles más viejos que estos Pdr, Errejón, Talegón, Pablemos o Rivera?
El igualitarismo totalitarista nos regala a Vera Jourová, comisaria europea de Justicia e Igualdad… de Género, que para captar la atmósfera de España hacia la mujer ve las películas… de Almodóvar.

El “pensieroso” español


Hughes
Abc

Gracias al ingenio incansable de mi admirado Montano, me fijo en esta foto y muy pronto mi mirada se queda prendida del ceño de Ángel Gabilondo. Sólo de mirarlo me da jaqueca. De tanto cogitar la metafísica, esas meninges se han hecho un frontispicio que es como un mirador de piedra al mar de lo ontológico. ¡Qué frontón nouménico!

En el pensar de Gabilondo, de pensar “cualquier cosa”, está metido ya el problema metafísico. Cualquier cosa es pensada como borde del ser. Ahí le vemos en un mitin de Pedro Sánchez y, sin embargo, ¡qué reconcentrada cavilación!

Es una máquina pensante que “paradoxalmente” tiene a la vez una perfecta cara de cerrazón, ¡la humildad de la cerrazón! No es un rostro preclaro, que desbroce el ser de sus ramillas como en un paseo, no, Gabilondo representa perfectamente ahí la humildad del pensante, la dificultad de todo pensamiento; se hace tipo humano perfecto, el pensador incomprensivo, humilde, titánico ante la pequeñez de nuestro intelecto. ¡Esa sombra de aplastamiento que se percibe en Gabilondo!
No hay ahí confianza en la inspiración, rendija posible al numen. Es un pensar vertical, de arriba a abajo, agrario, metalúrgico, de vigas, de sustentantes. Un método ingenieril, un puente sobre la idea. ¡Cuánto se aprende y qué humildad inspira sólo esa foto!

Frente al Pensieroso o frente al Pensador de Rodin, ligero uno y juguetón alrededor de la idea, concentrado sobre sí con esperanzas de resolución el otro, Gabilondo es el “pensieroso” español, el cogitador mecánico que adopta un aire terrible de sufrimiento (y también, por qué no decirlo, de cierto funesto encono). Es el pensador español, y, por español, trágico, nada grácil, nada lígero, huesudo, calcáreo. La representación de la hercúlea tarea de pensar con cerebelo hispánico.

Miércoles, 24 de junio

Valle de Esteban
La de San Juan

martes, 23 de junio de 2015

I said to Marilyn...

Esteban (Colección Look de Té)

I said to Marilyn, "Why can't you get here on time, for fuck's sake?" And she replied, "Oh, do you have that word in England, too?"
Laurence Olivier

Delincuentes precoces


Los montajes de doña Alba

Francisco Javier Gómez Izquierdo

-Mi niño no es malo –dice la madre destrozada a la puerta del talego-. Mi niño era muy bueno, pero tenía mala junta.
      
Es muy corriente entre las madres de los jóvenes delincuentes culpar a las compañías de sus hijos de los vicios, libertades y fechorías de las que abusan sus criaturas. Hay madres convencidas de que a su hijo, la Policía y la Guardia Civil le acusan de muchos  tirones  porque le tienen ojeriza y “...como la droga le ha dejado sin voluntad, se come los marrones de otros yonquis con influencias”.  Es el amor de madre tatuado en el hombro presidiario y un sentimiento disculpable por el que hasta habría que tener un poco de caridad. Luego la madre, a solas y en casa, llora y reza porque su Rafa cambie de una puñetera vez.
       
La mayoría de las madres llevan su desgracia con dignidad y resignación, pero me ha sorprendido estos días el de una señora de Vallecas a la que han metido al hijo preso por llevar un artefacto de fabricación casera y diversos explosivos en una mochila durante la huelga general del 12 de noviembre del 2012. Esta señora y las “juntas” de su hijo dicen que todo es un montaje de la policía, dando a entender que “alguien” dio la orden de salir con dinamita a la calle para colocársela a un joven peligroso por su ideas y reivindicador de las libertades del pueblo oprimido. Más me sorprende que hasta 15.000 personas, dicen que hasta había gente culta, se manifiesten en favor del muchacho, creyendo a pies juntillas la disparatada versión que sitúa a las fuerzas del orden con una bolsa explosiva al hombro en pos del nuevo héroe de Vallecas. ¿En tanto tienen a este Alfonso su familia y club de fans? ¿Qué reivindica y por qué lucha este Alfonso?

       Al poco de alcanzar notoriedad el tal Alfonso, uno escuchó chismes en Cádiz que le parecieron venenosos chascarrillos, pero como conozco todo tipo de gente de mal vivir, mire usted por donde un quinqui de Vallecas me contó las andanzas del mozo que descubro estupefacto se pueden leer en Interné nada menos que en el periódico El País.

      Con fecha 22 de noviembre del 2014 la periodista Patricia Ortega informa en El País que la asociación “Madres contra la represión” está liderada por Elena Ortega, madre de Alfonso Fernández Ortega, a la que apoyan IU, BNG, Amaiur, ERC y etc. -hoy son muchas más siglas- por su lucha en favor de los derechos fundamentales y libertades públicas.
        
Se lee en la información que la señora Elena Ortega se niega a hablar de los antecedentes delictivos de Alfon, algunos previos a su mayoría de edad, porque con diecisiete años se es menor y “perseguir a un grupo de cinco chicas llamándolas putas, lesbianas, y demás procacidades hasta robarlas el móvil y a una de ellas el sujetador,...” la Justicia no lo considera antecedentes penales, por tanto el hijo de doña Elena no cometió delito. La Fiscalía consideró el asuntillo como robo con violencia, agresión sexual y una falta por lesiones. La hazaña de Alfonso tuvo lugar en Cádiz, que hay que ver la libertad que doña Elena regalaba a su retoño.

    Sigue diciendo El País que el Ministerio Fiscal pidió seis años de prisión al muchacho en el 2010  por un peso de anfetaminas que alcanzó 230 gramos. La cosa quedó en dos años y una multa de 3.000 euros. En el 2012 fue detenido en el Puente de Vallecas por atentado a la autoridad... y por fin, los cuatro años por la bolsa de explosivos.

      En el talego, a estos chicos tan precoces se les acoge con palmadas en las espalda y un café doble en los primeros días. Al cabo de dos o tres meses los delincuentes de mayor perversidad los engatusan y se los llevan al lego. Cuando los excarcelan siguen en lo suyo de siempre, pero ya sin filosofías libertarias y sin pancartas pidiendo justicia. Sus nuevos colegas tienen otros principios y otras lealtades. Seguirán siendo unos pringaos sin saberlo, pero tendrán que ser discretos y sobre todo obedientes, por mucho que pese a sus madres.

Y si la catenaria fuese plano… (Historia de los géneros)


Verano Podemos

Avenida de los Toreros
Verano del 42

El Price



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Mientras la justicia ordinaria chapotea en el lodo primordial (“Otegui, candidato”), la justicia poética llega al Circo Price con el solsticio que trae Pdr Snchz envuelto en la bandera nacional que su socio El Kichi ha tirado en Cádiz.

¡Erradicaré la corrupción en un España laica y federal!
En las cuadras del Price cazó el faquir Daja Tarto las ratas que necesitaba para la secuencia de la bodega del barco en la película “Secretaria peligrosa”, de Juan Orol.
Snchz es la socialdemocracia triunfante que erradicará la corrupción… “preveyéndola” en una España laica (le suena a Azaña) y federal, pero de un federalismo nuevo (ni Proudhon ni Hamilton), que sería aquél que permite a Machado, siendo sevillano, ser soriano.

El triunfo socialdemócrata de Snchz lo resume, en un tuit que vale una beca, Errejón, el fray Crispín de Pablemos (“Vítor el padre Crispín, / De los cultos culto sol, / Que habló español en latín, / Y latín en español.”)

La hegemonía se mueve en la tensión entre el núcleo irradiador y la seducción de los sectores aliados laterales.
Con ese tuit (Gramsci traducido por Belén Esteban) te pasa lo que a Gómez de la Serna al leer el nombre de “Edelmira”, que se quedaba un buen rato sin ver nada.

¿Ven por qué Pablo Casado quiere meter a la derecha en las tertulias?

Las tertulias son la fanfarria del Régimen.

La Revolución Francesa no salió de la Enciclopedia del pobre Diderot (cuya Susana Simonin fue la sor Lucía Caram de nuestra adolescencia), sino de los periódicos-basura de la época, aunque Errejón, más que un tertuliano basuriento, sea el becario de Minerva, es decir, la lechuza que se fija mucho y saca aceite de cualquier alcuza, y hasta hay quien cree haberlo visto poner flores, por la noche, al busto de Rousseau en la plaza de las Salesas.
Como preguntaría Trotsky, ¿la misión de los liberales y de los socialdemócratas es “contemplar con horror”, impotentemente, el colapso de esa vida civilizada que tanto quieren?

Martes, 23 de junio


Valle de Esteban

-Nada importa pagar caro y barato las cosas del mundo. Los que dan poco por ellas revélanse hábiles y a veces pícaros. Los que compran caro acredítanse de torpes; y si con desdén  y altivez, de señores. No tiene importancia el precio en números, puesto que si varían en el juego falaz del deseo sujeto y objeto, la posesión trae siempre el mismo gozo y el mismo desengaño.
Julio Torri

lunes, 22 de junio de 2015

Ascenso merecido

“Mi” bar el 22/06/2014
El nefasto día de la Unión Deportiva


Francisco Javier Gómez Izquierdo

Me puse delante del Las Palmas-Zaragoza con cierto complejo de culpa, recordando el extraño suceso que vivimos los cordobesistas hace justo un año. Nuestro equipo ascendió gracias a un gol que valió dos, en la tarde más desgraciada de los aficionados de Las Palmas de Gran Canaria, pues en Córdoba reconocemos que ellos merecieron más que nosotros, pero su impaciencia preñada de estupidez les condenó de un modo cruel y desconocido hasta aquel 22 de junio del 2014.
      
Esta temporada, los canarios también han hecho más méritos y mejor fútbol que Valladolid y Zaragoza, pero el 3-1 en contra de La Romareda presagiaba nueva desgracia. El no sé si extremo o mediapunta Pedro es un desconcertante jugador que no aprendió a centrar como es debido en sus temporadas en El Arcángel y por arte imagino que del entrenador Popovic, a nuestro “jorobao” lo veíamos en la cadena sexta sacar las faltas y los corners con mejor arte que muchos centradores de Primera. Pedro el “jorobao” ha sido el alma de un Zaragoza de limitada plantilla y mediocre juego... y un héroe en Gerona con otro cordobés que subió del juvenil al once blanquiverde para que el amo del Córdoba lo hiciera euros en un traspaso sin cifras. Fernández, lateral nacido en mi barrio de Fátima, coló el cuarto gol en Montilivi para culminar una hazaña que sólo podemos esperar en estos partidos a vida o muerte. El otro lateral del Zaragoza, Rico, es burgalés de Gamonal, fuerte y altote que ha jugado en Pallafría con hijos de amigos míos. Borja, el delantero centro maño, es retoño de Miguel Bastón, aquél “Bastón a la selección” que coreara El Plantío en tiempos semigloriosos.
     
Quiere uno decir que sobran  motivos para que el ánimo se inclinara hacia Zaragoza, pero lo del año pasado de Las Palmas en el mismo sitio -El Insular- y un servidor ante el mismo televisor -el Bar de Antonio- y con parecido gintonic hizo que, como dicen los psicólogos, empatizara y torciera por la camiseta amarilla. Perdonen, no fue como el año pasado. Ayer tarde estábamos en la terraza de mi bar una señora escritora amiga mía que se está recuperando de la rotura de su cadera, su hijo y el repartidor Daniel, al que le gusta el Real Madrid y el ron con coca-cola. En la segunda parte llegó Paco el Óptico. Al fondo de la terraza climatizada, de espaldas al fútbol, una pareja ya perjudicada discutía sobre el salmorejo. Sin ambiente, intentaba un servidor explicar a Dani y a Paco el Óptico el mal camino del Zaragoza por renunciar a acercarse a la casa de Casto, un portero que no acaba de jubilarse y que cometió el insólito  error de salir con el balón cogido fuera del área como si fuera del área el portero pudiera jugar con las manos. El partido lo decidió Bono, el portero del Zaragoza, con una  muy mal medida salida que propició el gol de Sergio Araújo, un sosias del Ulises Dávila que hace un año enmudeció a El Insular. 

    Merecía el ascenso Las Palmas y ¡ahí está! En Primera. Enhorabuena y que sea por muchos años.... y que pronto nos veamos .

Cananas




Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    El Kichi, alcalde de Cádiz por la partidocracia de “Dios” (nombre de Chiqui Benegas a Gonzalón), ha sustituido en el despacho el retrato del Rey por el del anarquista Salvochea.

    El Kichi, que vivía como un marqués como liberado sindical (un lagarto de la casta), podía haber puesto el retrato de Alfon, el tamborilero del Bruc de Podemos, pero Alfon es patrimonio vallecano, como el cura Llanos, y además, hasta que mojen la pluma los poetas del periodismo global, Alfon carece de literatura, salvo el pin que no tardará en lucir en la solapa el sacamuelas de Carmona y ese “tic-tac, tic-tac” que con el beso de buenas noches nos susurra Pablemos, ahora que Pablemos, Carmona y El Kichi viven “días vertiginosos y éticos”:

    –Vivir en flor de cananas era tres rayitas, o sea, idénticamente igual a morir en olor de santidad.
    
Lo cuenta Vicente Tortajada en su “Flor de cananas” (Renacimiento), novela sobre el doctor (¡como Llamazares!) Pedro Vallina, anarquista sevillano que viaja a Madrid con el protagonista para conocer “al apóstol”, Félix Salvochea, que vive en Hortaleza, donde escribe una postal diaria a su madre. “Costumbre del exilio, ¿saben ustedes?”

    El apóstol “estaba chocho”, pues la madre lleva muerta muchos años.

    –Mi auténtico ideal –les dice– es aquel antiguo leña para quemar, caballo viejo para cabalgar, vino añejo para beber, amigos ancianos para conversar y libros antiguos para leer.
    
Quiten ustedes los libros y tendrán el auténtico ideal de El Kichi, de Carmona y de Pablemos.
    
Es 11 de noviembre, y Salvochea, el del retrato municipal de El Kichi, los guía por churros a Sol, donde se ha citado con Pardiñas, que no está. Y entonces lo ven metiéndose un tiro en la boca, y en la acera de la librería, ven el cadáver caliente de Canalejas.
    
En el ir y venir al Real para cerrar con Bertrán de Lis la operación “Ni un pobre sin Ópera”, la Abuela Manuela podría recuperar para la calle Mayor el nombre de “Calle de Mateo Morral” del Frente Popular.

En la muerte de Laura Antonelli


-Jeeves -dije-, ¿ha pensado usted alguna vez en lo que es la vida?
-Alguna vez, señor, en mis momentos de ocio.
-Y es triste, ¿verdad?
-¿Triste, señor?
-Me refiero a la diferencia entre lo que parecen las cosas y lo que, en realidad, son.
-Acaso convendrá que se suba el pantalón media pulgada, señor. Un ligero arreglo en los tirantes bastará. ¿Decía usted, señor...?
P.G. Wodehouse

Tener pandi


Hughes
Abc

Se ha estrenado el cortometraje de Amenábar para una conocida marca de cervezas. Está en la línea de los últimos años. Se ha definido una trilogía publi-cervecera: sol, sur y alegría en Andalucía; en Madrid más individualismo (yo y mi botellín), tertulia, urbe y celebrities (sale Vaquerizo, que va a desplazar incluso a Rebeca de su anuncio «Aurgi»). Y luego, vía Barcelona, una especie de misticismo mediterráneo y vacacional. Quim Gutiérrez actualiza la mirada landista (Pep Landa) del español en verano. Es el retorno al mare nostrum del hipster, asimilada ya la cultura pop americana. Una Ibiza formenterizada, nada acid, sólo vagamente setentera, y una pandilla perfecta con un punto de recato a lo «Friends». Chicos y chicas en el maravilloso momento pre-orgiástico, pero pacatos, post CIU. En estos anuncios destaca el grupo («My friends are the más»). Es lo que se ve ahora en la publicidad. En un anuncio de pizzas actual aparecen grupos humanos que hieren de felices, como belenes en torno a una pizza barbacoa. La publi ya no vende la emancipación personal, ni el sexo, la nueva belleza es la pandilla. Con las tecnologías somos nuestros contactos y esos contactos nos los creamos nosotros, nacemos sin ellos, ni el dinero ayuda. Ni siquiera el Estado puede darnos amigos. El solitario mira esos anuncios como antes mirábamos a la modelo del «Busco a Jacq’s». De alguna forma, los productos nos prometen una apertura al mundo. En este luminoso spot además está la cosa de imaginar que de repente irrumpe allí Pablo Casado con una cervecita: «Love of Lesbian... Johnny Cash».

La de Núñez de Aristráin. En vez de palco municipal, quéchua en la Puerta Grande

LOS TOROS VISTOS POR EL QUE PAGA

 Esperando a la Abuela

José Ramón Márquez

Una semana nada más y ya se ven los avances que las Fuerzas del Progreso nos traen a Las Ventas. Por la mañana, frente a la Puerta Grande, la Puerta Grande por la que salieron en auténtico loor de multitudes Paco Camino o Antonio Bienvenida, escoltados y protegidos de la masa humana por los grises a caballo, una deprimente tiendecilla de campaña, lonilla marrón, y en su interior una neverita, una mesita de camping y once astrosos de camiseta negra manifestando su oposición a la cosa taurina y al Toro de La Vega. Nada nuevo. Y allí al lado, la Policía, los herederos de los que escoltaron a Bienvenida y a Paco Camino, ahora de azul, protegiendo a los once bobales que no tienen otro sitio que ése para ir a manifestar en público su deplorable estulticia.

Y luego, a las cinco de la tarde de Lorca, o sea a las siete, el Palco Municipal más vacío que la agenda de Rosa Díez... ni la perra loba en él. Se ve que con la llegada de los nuevos nadie quiere contrariar a la anciana alcaldesa, de la que se presupone su antitaurinismo, y en este país nuestro, tan de súbditos, no hubo quien echase mano de alguna entrada, por lo que pueda pasar. Se entiende que lo mismo que el Palco Municipal del Teatro Real ha pasado a las manos de don Gregorio Marañón y Bertán de Lis para que se encargue de darle el uso adecuado, éste pasará en seguida a las manos de los Choperón Father & Son o, mejor aún, a las de ese delicioso e incombustible revoltoso llamado Abeya, que sabrá bien qué hacer con él.

Ahora que las máquinas y los hombres están echando abajo la formidable estructura de la extinta fundición de José María Aristráin, antes Manufacturas Metálicas Madrileñas en la carretera de Toledo, anuncian en Madrid una novillada de José María Aristráin, hijo, que ya se sabe que el padre, Aristráin Noaín, tuvo un accidente de helicóptero en La Riviera francesa en los ochenta. El señor Aristráin, vasco y aficionado a los toros, tiene dos ganaderías en la Unión, la de Aguadulce y la de Herederos de don José María Aristráin de la Cruz, ambas de procedencia Núñez, ambas sin antigüedad. Estaba anunciada la segunda de ellas, pero los arcanos veterinarios de Las Ventas nos depararon la sorpresa de cuatro y dos, siendo los dos los de Aguadulce. A saber qué pasaría, que  con lo que ahora se estila eso de la transparencia, no hay cosa más opaca que todo lo que sucede alrededor de  los reconocimientos veterinarios de la Primera Plaza (de Pueblo) del Mundo.

El señor Aristráin de la Cruz mandó a Madrid un encierro parejo, de buen trapío y de impecable presentación. Por poner un pero, que siempre hay que poner uno al menos, digamos que el primero de la tarde, un colorado de Aguadulce llamado Abanderado, número 64, era un toro con todas las de la ley en tipo, hechuras y romana, y que para disimular le atribuyeron en la tablilla 41 arrobas, aunque no hay que ser entrador de carnes del matadero de Madrid para ver que el bicho las superaba con amplitud por caja y hechuras. El inmortal Fernández Salcedo en sus estudios sobre relatividad taurina no tocó el asunto de la inflación y deflación de los pesos, por lo que nos quedamos sin su siempre estimada opinión sobre el particular, que en este caso particular nos habría sido de gran valor.

Bien, pues con la salvedad explicada la corrida ha sido, como se dijo más arriba, seria y muy bien presentada y, además, con su casta, su personalidad y sus dificultades, por lo que, una vez más, el que fue a la Plaza a ver a los toros no tuvo ocasión de aburrirse, porque se movieron, crearon emoción, plantearon dificultades y, como suele ocurrir en estos casos, se fueron a pasear por valles tenebrosos sin haber conocido, en su vida terrenal, lo que es el toreo. Una vez más la tónica de la tarde, cosa que se exacerba de manera exponencial cuando los toros o novillos no demuestran de la manera más neta que son la tonta del bote, estuvo marcada por los tristes capeos de un peonaje poco ducho, por las pasadas en falso de  los banderilleros y por la más aviesa animadversión de los de encima del penco. Digamos, usando el símil deportivo, que hoy vencieron los toros a los puntos. Como muestra, el botón de cada tarde: en el ruedo hay seis vestidos de oro, plata o azabache, cuatro con el uniforme de los monos, dos arres forrados de kevlar y sobre ellos dos con un castoreño en la molondra, y con toda esa banda en el ruedo el toro anda por donde le da la gana y se va de un caballo al otro en esa especie de tenis equino en que el toro hace de pelota de set, set bull.

Para dar fin de los Núñez de Aristráin en este primer día del verano se anunciaron en La Monumental Luis Gerpe, de Seseña, Tomás Angulo, de Llerena, y Lilian Ferrani, de Melun, municipio de la Île de France bien alejado de la Francia taurina, nuevo en esta Plaza.

No sabemos cuáles serán las influencias que reciba Luis Gerpe en su diario quehacer en busca de desarrollar una personalidad propia y unas maneras distintivas como torero. Hoy pareció que se había visto la colección completa de faenas de Joselito Arroyo y nos brindó la caricatura de dos momentos estelares del madrileño, los números titulados “el borracho meando” y “el brazo desmayao”, que todos los aficionados recordarán. Fuera de eso, muy poco concepto, mucho a ver qué pasa y mucho buscar las cercanías y ahogar al toro, y luego, además, lo de siempre, lo del toreo por las afueras, el cite a base de pico y las carreritas de recolocación entre pase y pase, y de postre la inevitable peste manolera y bernardera. Muy poco que anotar. Seguiremos destacando, no obstante, que sigue agarrando la muleta por el centro del palillo, que es cosa ya poco vista y que debe ser reseñada.

Tomás Angulo ha traído a Madrid una tauromaquia muy falta de tauromaquia. Puede decirse que, aparte las ganas que ha demostrado, de la óptima voluntad del chico, no es fácil explicar qué hacía en Las Ventas alguien tan poco ducho, tan de relleno. Persevera en sus modos deficientes de manejar la seda y el percal, no ve la distancia, se descubre, es volteado sin consecuencias, cita con el pico... ¡con el repico! Y todo lo que pone sobre la arena es sin sentido, cosa bullidora, tozuda, como una media docena de pases que se puso a dar tras el mamporro, con el toro a cabezazos y el torero erre que erre a ver quién era más terco de los dos. Muy pobre la impresión que ha dejado Angulo, en el mismo registro que hace un año. Por anotar algo positivo, ya no tira la muleta al suelo cuando entra a matar.

Flaco favor le hacen a Lilian Ferrani trayéndole a Madrid tras un año de inactividad tras una fuerte cornada. Su primero le dio una buena paliza, afortunadamente sin consecuencias, y tras ella se vino arriba el torero dejando algunos muletazos de buen trazo, sin acabar de comprometerse, pero rematando atrás y llevando al toro bastante toreado. Tiene un brazo firme y buena muñeca. Merece la pena volver a verle un poco más placeado, a ver si da con alguien que no le engañe y que le cuente cómo es el toreo bueno. En su segundo estuvo vulgar y ahogando al toro.

El presidente, señor don Justo Polo Ramos, acaso porque tuviese prisa en quitarse el traje y la corbata para aliviar sus calores, se dedicó por dos veces a cambiar el tercio habiendo sólo tres banderillas en la espalda de los novillos, cosa que le fue afeada por los once aficionados que hoy estaban de guardia en Las Ventas.


 Pablo y Miguel Flores, guayaberas en el callejón

 El programa

 Gerpe, Angulo, Ferrani

 Mayoral a la carrera

 Despacho en el callejón

Solsticio