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sábado, 30 de noviembre de 2013

Felicidades a los Márquez (Sr. y Jr.)

 Talavera


El musical


Gran Vía


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Esta sociedad alucinada que asiste, entre risueña y pastueña, como yonqui acribillado de caballo en la cuneta, a la sinjusticia de la victoria etarra (“¡aúpa, Xabi!”, a un asesino de niños) es España.
    
Ya Pérez de Ayala vio que el pueblo español está acostumbrado a ver los toros desde la barrera, a camorrear en los tendidos, “y de aquí no pasa”.

    Y Américo Castro sostuvo que somos el único pueblo del Occidente que nunca ha experimentado la satisfacción gozosa de vivir en plena armonía con sus connacionales:
    
Se vive entonces como si la vida, en lugar de caminar hacia adelante, sintiera la necesidad de desandar, de comenzar nuevamente su curso.
    
Desde luego, somos el único pueblo del mundo (todos fascistas, menos nosotros) que ha echado abajo las puertas de las cárceles en tiempo de paz.

    No se sabe de ningún preso etarra que limpiara jamás un váter o barriera un patio: eran los Eloi (con boina) del sistema penitenciario. Para pringar estaban los Morlocks, es decir, los asesinos sin bandera, ahora liberados obscenamente para camuflar la estampida de los Eloi.

    Eloi, para entendernos, es asesinar a un niño por la patria (Javi de Usansolo) y que en tu pueblo te digan “¡aúpa, Xabi!”. Morlock es asesinar a una niña por gusto (Valentín Tejero) y que en la puerta de la cárcel te esperen los periodistas para preguntarte cómo llevas la terapia.

    Entre rejas, los Morlocks han fregado, pero han sido los Elois quienes los han liberado.
    
La sociedad alucinada alterna las imágenes de los asesinos sueltos con las caras del anuncio de la Lotería de Navidad. Políticamente, sólo es otro recorte del Gobierno: menos presos, menos bocas. Pero como espectáculo pide proyección universal: pienso en un gran musical para la Gran Vía con los excarcelados, música de Lloyd Webber y letra de Tim Rice sobre la frasecilla de Clint Eastwood en “Sin perdón”:

    –Matar a un hombre es duro: le quitas lo que tiene y lo que podría tener.

De represiones y multas (Carga municipal contra la Semana Santa en Córdoba)


¿Por qué querrán enterrar tu trompeta, niño y maestro?


Elementos...¿por qué les hacéis llorar?


Francisco Javier Gómez Izquierdo

Los miserables comportamientos de los barandas andaluces en el asunto de los Eres llevan al hastío y al desinterés por instalarse la sospecha en el personal de que todos los culpables se van a ir de rositas. ¡Bueno!... menos dos o tres piezas tan extravagantes en su horterez como mezquinas en su avaricia, pero no está demás saber que el saqueo de las arcas por los descuideros con chófer de la Junta al creerlas suyas, es un reflejo de los hábitos municipales ejecutados por plantillas de familiares y allegados de los concejales de progreso que nombraban a dedo o daban las preguntas días antes del examen para la oposición.

         No es cosa de enredarme en prácticas que uno ha visto durante los más de veinticinco años que lleva viviendo por las Andalucías, pero el caso es que estas semanas atrás, en Córdoba, una gran cuadrilla de policías locales, nostálgica de sus benefactores comunistas, ha decidido hacer la vida imposible hasta erradicarlas a las bandas de adolescentes que van a los polígonos a ensayar las marchas de Semana Santa.  Los chicos... y chicas, no van de botellón. Sobre las ocho de la noche agarran sus trompetas y trombones, sus palillos  y cornetas y ensayan Los Campanilleros o la Saeta en Chinales, que es polígono al que pueden ir andando, pues los mozos no tienen edad de tener carné de conducir. Suelen acudir dos o tres tardes por semana y los guindillas, ansiosos por incomodar a los jóvenes educados, los asaltan con  ordenanzas consistoriales, en las que pone que tienen que pagar 6.000 euros por hacer ruido en la calle. La joven banda del Esparraguero lloraba el pasado miércoles ante los agentes que orgullosos mostraban la papela del triunfo.

      -Son 6.000 euros por molestar a la gente.

     -¿Qué gente, señor, si aquí no vive nadie?

      El señor agente, conocedor de que el miércoles las bandas de música se reparten por los distintos “políganos”, ordenó a sus hombres continuar la redada que tan escrupulosamente había planeado y, como no podía ser menos, alcanzó un gran éxito de multas.
 
     En Córdoba hay un sitio que el Ayuntamiento adecentó para el Botellón. Lo llamó lugar de encuentro y doña Rosa posaba orgullosa entre manadas de niños y niñas abrazados al roncola en cubeta de plástico. La policía municipal no incomoda a éstas criaturas. A la policía municipal de Córdoba le molesta que unos muchachos vayan a misa y se emocionen mirando al Rescatao, o las Angustias, o a la Virgen de la Fe.

    No sabemos como acabará el disparate, pero no me negarán que si interpretar el “Cantemos al Amor de los Amores” es perniciosa inclinación contra el progreso, sancionable con 6.000 euros, ¿por qué dicen que 30.000 euros es caro por ir a rebuznar a las puertas del Congreso?

Sábado, 30 de noviembre

Febrero, 1995

viernes, 29 de noviembre de 2013

Garcías


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    García sólo hubo uno: acaso porque fue el primero.

    Si sería único García que se echó de asesor espiritual a Pepín Cabrales. (Su imitador en la Ser optaría por Manolete.)
    
A García nos lo ha traído a colación David Gistau con una columna, “Butanito”, que es otro modo de frotar la lámpara con la ilusión de ver salir al genio de esta época, que es (lo tiene dicho Steiner) el periodismo.
    
Y Gistau lanza ahí un cohete buscapiés en la pista de baile del oficio:

    –Lo primero que necesita un periodista es a un editor o un director que apechugue y lo defienda de llamadas para pedir su cabeza.
    
Porque hay que decir que la democracia llama más que la dictadura. Y más que la izquierda, la derecha, esa máquina de pedir cabezas. Si en el corredor de la muerte un reo se pasa la noche esperando la llamada del gobernador, en la redacción del periódico un periodista se pasa la vida esperando que no llame.

    No atender a esas llamadas fue siempre el señorío de ABC, de su fundador, con quien tantas llamadas capitales compartió Fernández Flórez, cuyo humor, por su precisión, enfurecía a los políticos.
    
Con firma o sin ella –contestaba siempre don Torcuato, de cuanto se publica en mi periódico soy yo el responsable hasta las últimas consecuencias.
    
¿Excéntrico, García?

    He visto a los Garcías de ahora abordar en la puerta de la cárcel al churrero que asesinó a Anabel Segura. “¿Se acuerda de Anabel?” “¿Ha hecho la terapia?” “¿Qué le parece la sentencia de Estrasburgo?” “¿Es usted malo?”

    Y el churrero:

    –¿Qué terapia? En trece años he tenido una visita del psicólogo. Estrasburgo, bien, porque la doctrina Parot era una chapuza. Si quieres ser bueno eres bueno y si quieres ser malo eres malo. Yo hice aquello por dinero, pero estás nervioso y se te va de las manos
    
Y, mientras, Tomás Gómez, jefe madrileño de lo social, yéndose del Senado porque no le gusta un juez al que hay que votar.

    –Jodó... jodó... jodó petaca –que diría García.

El pavo de Petrov

Sin Seat León, pero con pavo

Suena Valderrama


El exfutbolista Carlos Alberto el ‘Pibe’ Valderrama, que como capitán condujo a la Selección Colombia a los mundiales de Italia 90, Estados Unidos 94 y Francia 98, ahora le apunta a la política. Este jueves en la tarde se anunció su aspiración al Senado por el partido de ‘la U’.

Viernes, 29 de noviembre

Madrid & Copas

jueves, 28 de noviembre de 2013

¿Qué hacían Obama y Merkel a los 20 años?


Homenajes en Las Ventas de Abella


Las Ventas
Primera Plaza del Mundo
bajo la hégira de Abella 
Tour para guiris

Exposición de mendigos y basuras

 Homenaje a Alcatraz

 Almacén de... vasos

 Trastero abellano

 Homenaje a las murallas de Jericó
 en Sucedió una noche

 Homenaje a los establos de Augias

 Homenaje a Fray Escoba
 
Homenaje a La Meca

Parque de Eva Perón
Homenaje a Prada

Doña Susana

  

   Doña Mar fue la llamada, y doña Rosa, la elegida

 
Francisco Javier Gómez Izquierdo

Tiene doña Susana Díaz a todo Cristo encandilado con esas palabras hueras tan del gusto en el país. 

Habla doña Susana y, como dijera el poeta, sigue hablando, no acaba de hablar y no empieza a decir, pero a los suyos alboroza y los alejados de su secta se paran a escuchar una perorata de buenos propósitos, ignorando los antecedentes de la nueva poderosa dama del virreinato andaluz.

        Se pone digna la Presidenta cuando se le mienta la corrupción y suelta palabros tales como “implacable” y “tolerancia cero” que suenan a latigazos justicieros entre un pueblo sin memoria que no quiere recordar el veneno escupido por doña Susana hace poco más de un año cuando era vicepresidenta y consejera de Igualdad  contra la juez Alaya, “instrumento del PP” y la Guardia Civil a la que acusó de montar “una causa general contra la Junta de Andalucía y su Gobierno, con un procedimientos inquisitorial, con valoraciones impropias y carentes de medios probatorios...”  En los meses siguientes se mezclaba a la Benemérita con los fascistas de Franco desde  los balcones del palacio de San Telmo y se indignaba doña Susana con un mirar ofendido  y un apretar de morros homicida.  En este noviembre de gloria personal evita toda referencia a sus compañeros de gobierno y al pasteleo sindical del régimen al que pertenece desde “chiquitita”, y prefiere repartir brochazos de biografía catequista y trianera en busca de un porvenir al que ya ponen música los campanarios periodísticos.

     Doña Susana, a la que los de su facción llaman la “comehombres” por la cantidad de cadáveres políticos que ha ido dejando en  el camino de su vertiginoso ascenso, se ha parado como los cocodrilos de las orillas del Nilo a digerir el atracón de poder que le ha sobrevenido por arte de birlibirloque, y con el insospechado as de la españolidad ante los españoles espera la dentellada definitiva. La que le haga reina entre la gente de progreso.

     Doña Susana, que junto a doña Mar Moreno luchó encarnizadamente contra cualquier posibilidad de ilustración de la juventud andaluza, va buscando muchedumbres de aprobado con cinco en la ESO y de menesterosos subsidiados que entiendan el valor de sus simplezas. Es muy posible que le acompañen los éxitos, pero cuando lleguen los tiempos de prescindir del vestido de colorines y aparezca la desnudez intelectual y la vergonzosa incompetencia, no digan que no avisamos a tiempo.

Mato

 ...no es lo mismo caerse de un caballo que de un Jaguar...


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    A Mato, ministra de España, no le gustaba el tabaco, y nos prohibió fumar. Ahora tampoco le gusta San Pablo, el que se cayó del caballo, y nos prohíbe leerlo.
    
Mato venía a ser como el Snoopy viejo del gobierno, un guiño mariano a la “derecha tonta” (la que juraba por Snoopy en Keeper) de los 80, cuando la “derecha lista” trasnochaba en la “bodeguiya” de Gonzalón en La Moncloa, donde, de pronto, el “líder de las multitúes” le decía a Ullán:
    
Daría cuanto tengo por ser Yukel (seudónimo ullaniano) y escribir como tú.
    
Mato nos parece católica, apostólica y romana, pero Bloch, chinche del marxismo, dijo que lo mejor de la religión es que crea herejes. Sólo Rouco, si logra salir del jardín de las preferentes, podría medir el alcance de la herejía de Mato, a cuyo equipo de censores elevo este “salsipuedes” machista del Séneca:
    
Siempre lo que había molestado en el Evangelio era que no nos dejaran amar a todas las mujeres. Ahora resulta que lo que más molesta es que nos manden amar a todos los hombres.
    
El matrimonio según Mato, origen del lío, se resume en la “Gacela del mercado matutino”: “Qué lejos estoy contigo, / qué cerca cuando te vas…”
    
San Pablo, que sólo predicó obediencia y respeto a los deberes civiles, no nos vale para marido, por antiguo (no es lo mismo caerse de un caballo que de un Jaguar). Fuera. Goethe, tampoco, pues dijo que, si dos personas son felices una con la otra, se puede decir que se han equivocado. Fuera. ¿Y Kierkegaard? “Si dos personas se enamoran y sienten que están hechas una para la otra, ‘entonces’ deben romper, pues de seguir juntas tienen todo que perder y nada que ganar”. Fuera también. Por no hablar de Miguel Ángel, con ese Dios viril y barbudo, tipo subteniente Remón, que puso a flotar en el techo de la Sixtina. Mano de pintura (por los que taparon los balazos de Tejero en el techo del Congreso) y… ¡fuera!
    
Si hemos limpiado las cárceles, ¿por qué no vamos a limpiar las bibliotecas?

Dos de cada tres empresas en España está en pérdidas

Informe de la Agencia Tributaria

Jueves, 28 de noviembre


 Burgos.- Aizpuru (0); Osorio (0), Lolo (2), Gómez (0); Sistiaga (2), Ederra (1);
 Heras (1), Soroa (0), Burguete (1), Navarro (1) y Juanito (2)
Goles. Primer tiempo, a los 3 minutos, gol de Vellisco
Cambios: Pocholo por Lolo y Viteri por Burguete


miércoles, 27 de noviembre de 2013

Casa en el campo


España, hoy


Waylon Smithers es Gallardón

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Nos lo decían los cineastas de Hollywood en los 60:
    
A España le pedimos todo lo que sea fuerza o raza. Comedias, no. Eso es cosa de matiz. Pero nos interesa mucho cuanto nos dé de bandidos
    
Hoy, cualquier calle española tiene más ambiente criminal que el corredor de la muerte en San Quintín, merced a la “agilidad y eficiencia” que Gallardón, que se cree Brissot de Warville y que tiene por Cobo a Montesquieu, ha traído a la Justicia.
    
Mientras en la América reaccionaria Charles Manson, 44 años entalegado por el asesinato de Sharon Tate, tendrá que casarse en la prisión, España ofrece al mundo el gran espectáculo ilustrado de la reinserción, con luces en Sevilla (los padres de Marta del Castillo reuniendo el dinero para pagar a los asesinos de su hija las costas judiciales), Valladolid (las gentes menos progresistas, aspadas de miedo al violador del ascensor) o Madrid, donde un asesino de Sandra Palo atracó una gasolinera con el “Seat León” robado a Petia Petrov, nuestro Zar de Vallecas, que está en Los Ángeles afilando su estampa de finísimo galgo de los ligeros.
    
¡Qué hijos de p…! ¡De todos los “seatleón” que hay en Madrid, tenía que ser el mío!
    
La fatalidad es el taparrabos de esta era española, que ha ido bastante más allá de la era argentina que anunciara Valle-Iclán.

    –Yo anuncio la era argentina de socialismo y cocaína –gritó don Ramón a las puertas del siglo, hecho un Zaratustra feroche de Puebla del Caramiñal (y todos pensamos en el mismo bar de detrás de la Gran Vía).

    Algunos lectores rechazaron la portada de ABC con el Paterra amontillado, pero ya en su retrato del asesino a 400 dólares la pieza Hemingway escribe: “No es un personaje heroico ni dramático. Simplemente se sienta ante un vaso de whisky, mantiene el cuerpo inclinado sobre él y se preocupa de cómo invertir mejor su dinero. Por su mente se suceden pensamientos de comadreja…Y la fortuna parece estarles sonriendo”.

    Eso es todo.

Miura en el Valle Escogido

«Los cocineros también tenemos nuestra vena artística»

Bacalao en tres salsas (tinta de chipirón, vizcaína y pil pil), de Nacho Rojo
(Foto: Alberto Rodrigo)

Diez restaurantes se inspiran en Miró para elaborar menús, platos y tapas.

Miércoles, 27 de noviembre

martes, 26 de noviembre de 2013

Pajarito frito


El indulto



Julipié de Luque a un jandillica en San Isidro
Como Gallardón, Luque prefiere indultar a matar

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    El viernes se vio en Sevilla el juicio del torero Daniel Luque, a quien la Junta de Susana Díaz multó a propuesta del presidente de la plaza de Úbeda, que lo acusaba de haberle querido “echar el público encima” por “sobar al toro” para levantar el suflé de la compasión pública que precede a la petición del indulto.

    Ahí es nada: ¡torear para el indulto! Como si Luque fuera un Gallardón.
    
Es verdad que las plazas de toros siguen siendo, después de la Onu, las más cosmopolitas asambleas del planeta, y de ahí nuestra responsabilidad (tampoco tenemos otra) internacional.
    
Con ingenio gaditano, Pemán lo resumió a partir del “despotismo ilustrado”, que metió en perfil y reglamento, siempre en una línea autoritaria, el tema de los toros.
    
Primero, todo el poder residía en el público, agresivo y sonoro: la democracia inorgánica. Luego, en el presidente: dictadura, presidencialismo. Y finalmente, en el torero: éste se quita la montera y el presidente cambia el tercio. Es la tecnocracia.

    Luque, en efecto, es un tecnócrata del toreo que aspira, porque está de moda, a Gallardón del indulto, para lo cual sólo necesita una muleta grande (la vela del “Juan Sebastián Elcano” o una sentencia de Estrasburgo) y ponerse a sobar y sobar con ella al toro.
    
Contra el autoritarismo del representante de Susana Díaz en Úbeda, y en defensa de las ansias infinitas de paz (¡de indulto!) de Luque en la tarde de autos, estuvo en los juzgados sevillanos Joaquín Moeckel, que se llevó de testigo a El Cid, director de lidia en la malhadada corrida ubetense, a que explicara al tribunal “cómo se cuaja” y “cómo se cuadra” a un toro para producir una de las grandes fruiciones sentimentales españolas: la amnistía.

    –Lo mejor que puede decirse del toro –resume el Séneca– es que “tiene mucho poder”... pero que sólo lo usa reglamentariamente. ¡Qué gran lección de política!
    
La que estamos dando al mundo con la tómbola mariana de los indultos.

July se confiesa a la portera



July derecheando a un pavoroso bicorne el otro día en Querétaro


[Al hilo de la entrevista en Elle, donde July sería a Gallito
 lo que Sara Carbonero a Agustín de Foxá]

José Ramón Márquez

En 1917, a principios del siglo XX, José López Pinillos, Parmeno, entrevista a Juan Belmonte:

-¿De modo que usted tiene afición?

-¡Enormísima! Afisión a mi ofisio y afisión a los biyetes.

Ahora, acabada la temporada, estamos en la otoñada de entrevistas en la que los mimados de la cartelería taurina, los receptores de los más elevados adjetivos de la crítica, abren sus corazones, después de la vorágine de estos meses pasados, para presentar su lado más humano ante sus seguidores. El otro día fue Morante quien explicó, como buenamente pudo, su galimatías taurino-filosófico-teológico a la revista Aplausos, ¡la revista taurina!, como la vocea Simón por esas plazas; ahora le toca el turno a Julián I el Importante, que se sincera con la esposa de un portero... la portera, en las páginas de la distinguida revista femenina Elle.

A veces decimos en los toros, en la feria de San Isidro, que hay muchos días en que los abonados regalan sus entradas al primero que se les pone a tiro, mismamente al portero, para que no se quede la localidad sin que alguien la use. Son esos días festivos y orejeros de los que se nutre ampliamente esa injustísima lista que bajo el título de «Toreros de Puerta Grande» alicata  la Puerta de Madrid de la Monumental de Las Ventas. Es en ese terreno donde Julián López, el Importancias, ha labrado su leyenda, primero de eterno niño, niño de la marmota que jamás cumplía años, Peter Pan de Velilla, famoseado desde el primer momento por cierta prensa y ciertos aficionados que se entregaron a la tosquedad y a los malos modos de este July como si hubiese resucitado Lagartijo el Grande, y luego de espatarrado y malhumorado rey del temple, ávido glotón de orejas.

Claro es que de todo eso la portera no tiene ni idea, tutto questo non lo sá, como la Alice de Francesco de Gregori, porque aquí, en la amable interview en la que ella viste vestido largo de Zara, se busca otra cosa, se trata de poner unas frasecillas que suenen un poco como a cosa taurina, y echar el rato con un famosillo del que todo se ignora. Así, lo mismo que la buena señora atribuyó alegremente el verso de Machado a Serrat, aquí nos regala la humorada de que Julián «sigue componiendo un toreo profundo», no se sabe si en el sentido de Lovelace o en el de la sexta acepción de la RAE, junto a otras cuantas perlas como de frivolidad, adobadas de algún lugar común, que siempre va bien, e incluso aportando su granito de arena a la hagiografía julianesca, como cuando es capaz de tildar a Julián de «hombre de bandera», que es lo único que a sus más fieles propagandistas jamás se les había ocurrido llamarle y que ilustra sobre la idea de la entrevistadora del aspecto del «hombre de bandera».

La cosa es que entre las líneas de Elle, probablemente a causa de la confianza que da el verse frente a frente dos netos hijos del pueblo, que eso ninguno de ambos lo puede negar, manan de los labios julianescos frases de desusada franqueza, como cuando reconoce que se ha sobrevalorado su capacidad, puesto que él mejor que nadie conoce la insinceridad de tantos ditirambos como ha recibido, de tanto incienso como se ha derramado a su alrededor para tratar de cegar los ojos de los que en él no vemos más que malos modos, ventajismo o vulgaridad suprema; de tantísimos recortes de prensa, radio y televisión como se han producido con el fin de ensalzar la tauromaquia de tiovivo y de Tío Vivo que algunos blasfemos malintencionados han llegado a poner porque sí como heredera de la del mismísimo Gallito.

Entre tanta frescura salta a las líneas de Elle también la juventud rebelde de este indómito Julián: «El mundo del toro se ha quedado anclado en muchas cosas antiguas». Deben ser cosas como Miura, como cruzarse, como matar en corto y por derecho, como cargar la suerte... esas deben ser las antiguallas a las que se refiere, que ya han sido superadas merced a la tauromaquia juliana en la que impera  el toro doméstico, en la que no es necesario cruzarse, en la que se mata atléticamente con el julipié, en la que la suerte descargada sirve para alargar el telonazo hasta el infinito guiado por el temple, que es el valor supremo de esta escuela terminal que representa Julián López. Nuevo toreo en el que se ha superado el toreo antiguo gracias a que el toro moderno ha devenido de enemigo en colaboracionista que no necesita ser toreado, porque como bien dice el hijo de don Julián, la gente no sabe «el esfuerzo que cuesta conseguir que el animal salga como sale», que en eso lleva más razón que un santo.

También la pareja es capaz, un poco perversamente, de meternos el susto en el cuerpo. Dice él: «Lo único que me asusta es que llegue el día que no toree». Tantos que estamos pensando que ya se merece el reposo, que ya es hora de que se vaya a disfrutar de su familia o meterse a ganadero, salir del lío de andar yendo por esas ferias... y el hombre da a entender que le queda mecha para rato. Acaso porque a su carrera jalonada por igual de los éxitos merecidísimos, a decir de sus seguidores, como de los injustos robos de que ha sido objeto por parte de muchísimos presidentes empeñados en no reconocer sus méritos, dice que no va a estar en Madrid «hasta que se den las circunstancias», que no se sabe muy bien si se refiere a que se debe profundizar aún más en la creación de un toro de mucha mayor estupidez, que sea capaz de seguir sin rechistar sus telonazos a los que la bedela no duda en tildar de «trazo largo perfectamente afinado», o que está preparando el gran bombazo de presentarse en Madrid con las ganaderías que meten miedo, con Miura, con José Escolar, con Conde de la Maza, con Partido de Resina, con Victorino Martín, con Carolina Fraile...

En 2007, casi diez años después de haber tomado la alternativa, July salió por primera vez como matador de toros por la Puerta Grande de Madrid. En 2013, a principios del siglo XXI, Sara Carbonero ha buceado en su interior, como Parmeno con Belmonte: «No me gustan las personas excéntricas», dice él con las manos metidas en los bolsillos de sus pantalones Levi’s y su chaqueta beige tipo gabardina de Dsquared...

Martes, 26 de noviembre

Mi homenaje al Tonatiu

lunes, 25 de noviembre de 2013

El Pezcador

Calle de las Infantas

J. R. M.

"De todos los Seat León que hay en Madrid tenía que ser el mío"

Petia Petrov
[que está en Los Ángeles]
-q hijos de puta!!! de todos los seat leon q hay en madrid tenia q ser el mio, agradezco a la policia q los hayan detenido pero al hacerlo me han destrozado el coche sinceramente prefereria q les hubieran disparado a estos cabrones,asi por lo menos no me hubiera quedado sin coche

[Detenido uno de los asesinos de Sandra Palo
 por robo en un hotel y una gasolinera]

Duelo en la alta sierra




El hombre de Atapuerca

Chinchón

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Contra el Balón de Oro de Blatter, que parece que esta vez le caerá a Cristiano, Atapuerca, cuna de la humanidad con faldas de Kukuxumusu, lanza al mercado el Pie de Hueso de Del Bosque, un hombre, según Hughes, al que se podrá acusar de todo, menos de madridista.

    La Bota y el Pie.

    Betamax y VHS.

    Apple y Microsoft.

    La guerra, pues, está servida, pero algo había que dar a Messi, y a mí me parece fantástico ese pie de Atapuerca, sobre el que la feraz imaginación de Arsuaga tejerá una historia que dejará en trapicheo de peristas la del Balón de Oro a Cristiano.

    Ausente Mourinho, los ratones se divierten, y aquel periodismo ratonero para el que Cristiano sólo era un chulo (menudo insulto en Madrid: ¡chulo!) corre ahora en auxilio del portugués, que ya no es… ni portugués, de lo castizo que se habría vuelto. El periódico global en español que dedicó una página a contarnos que el papá de Cristiano bebía hoy hace votos por una piñata dorada para el futbolista. Y Casillas, cuyas actitudes carecerían de importancia si no fuera el capitán, se suma a la iniciativa de pedir para su estrella un trofeo que a mí ya sólo me haría ilusión en las manos de Rafael de Paula.

    A Paula le dieron en Ronda una llave de oro: la mordió, no era de oro y montó un espectáculo en el acto de entrega que acredita a un genio.

    El número de Paula en Ronda (está en youtube) es el que Cristiano debería montarle a Blatter en Zúrich, aunque ya sabemos que el fútbol no es un mundillo de números, y ahí está el número de Del Bosque saliendo de cuentas en Suráfrica, aunque él tenga la disculpa de representar a Atapuerca, donde no se conocía la aritmética.

    Con los números en la mano, el Madrid hizo un gol en Almería con Cristiano, y sin Cristiano, cuatro. Cuatro y uno son cinco: cinco goles sin Khedira, el futbolista al que la crítica deportiva más seria del país llama “tuercebotas”, por mourinhista, mientras explica a Carletto (y antes, a Mourinho), desde la seguridad que da el sueldo de periodista en España, quién y cómo debe jugar en el Madrid, como si yo me siento ahora con el doctor Cabanela y, desde la superioridad de mi paso por las aulas periodísticas de la Complutense de Pepe Carrillo, le indico los pasos que requiere el implante de una cadera real, o real cadera, y no me sorprendería, por cierto, que Arsuaga lanzara desde Atapuerca una réplica.

    Desde la humildad que hasta Xavi me alabará, uno se limita a dar sus impresiones de lo que ve, y lo que vi en Almería fue un truño liguero, un pimpampún al pobre señor Esteban, pues aquello era al fútbol (como el Barcelona-Granada o el Atlético-Getafe) lo que las “800 balas” de Álex de la Iglesia a los “Centauros del desierto” de John Ford.
    
No sabría decir a qué juega este Madrid (algún día se sabrá quién mató a Kennedy y a qué juega Ancelotti), pero me quedé con el trapío imponente de Casemiro (el mediocentro del Madrid, como el toro de Madrid, ha de tener trapío) frente al “aurresku” en la era de Illarramendi, puro juanpedrismo futbolístico, cuyo único peso es su precio.
 


“LA ESTÁBAMOS CAGANDO”
    Con la grande polvareda del Balón de Oro se nos perdió la frase lapidaria del pío capitán del Real Madrid (“llamé a Xavi porque la estábamos cagando”) queriendo decir que Mourinho trajo la guerra (“no he venido a traer paz, sino espada”, Mateo 10:34) con el Barcelona. Por su vocabulario, no parece el capitán persona de muchas lecturas, pero el capítulo que Mendoza dedicó en sus memorias a “La relaciones con el F. C. Barcelona” sólo consta de once páginas, pero muy edificantes: relata pe por pa el espíritu de tangana culé e incluye la patada en la espinilla que, dirigida a Mendoza, se llevó Polanco, que pagaba la fiesta, en el palco del Campo Nuevo.



Don Marcelino en El Escorial

El Escorial
Septiembre de 1975



Boxeo. Los compadres

 
Alberto Salcedo Ramos
 
En Cartagena, Bernardo Caraballo no solo fue en su momento el boxeador más renombrado: también fue el más narcisista, el más ególatra, el de las vestimentas más estrafalarias. Subía al ring enfundado en una bata de piel de tigre, y además usaba una boa enrollada en el cuello. Su atuendo estaba coronado por una boina vasca, encima de la cual había un sapo vivo.

En el ring le ofrecía la mandíbula al contendor, y cuando éste lanzaba el puñetazo se agachaba. Caraballo era un bocón ante el cual no cabían los términos medios: se le amaba o se le odiaba. Quienes lo amaban elogiaban sus saltos de bailarín, sus desplantes. Quienes lo detestaban decían que era un payaso.

Esa polarización resultaba muy taquillera: los cartageneros iban en masa a sus combates, unos para presenciar sus trucos de mago y los otros con la esperanza de verlo boqueando en la lona.

El otro protagonista de esta historia, Antonio "Mochila" Herrera, era un boxeador corajudo, ortodoxo. Apenas sonaba el campanazo se abalanzaba contra su rival, sin tomarse el clásico minuto de estudio. También recibía mucho castigo porque se exponía demasiado. Su manera de arriesgar la vida en cada golpe también resultaba muy taquillera.

Cuando Caraballo empezó a boxear abandonó su oficio inicial de lustrabotas. "Mochila", en cambio, jamás se apartó de la albañilería. He allí otra razón para que al primero se le considerara soberbio y al segundo, humilde.

Por lo que encarnaban como boxeadores y como personas, Bernardo Caraballo y "Mochila" Herrera eran antagonistas naturales. Tarde o temprano tendrían que enfrentarse. Además, los aficionados cartageneros habían ido creando entre ambos una atmósfera hostil cuyo destino inevitable era el ring.

La pelea fue pactada para el 11 de febrero de 1968. Contra todos los pronósticos, Caraballo, que no era precisamente un noqueador, ganó en el cuarto round.

Unos días antes Caraballo había decidido invertir los cincuenta mil pesos que le pagarían por el combate en la ampliación de su casa. A la mañana siguiente, cuando le entregaron el dinero, fue a buscar al albañil de la obra: el mismísimo "Mochila" Herrera. Lo encontró con la cara llena de moretones.

Un tiempo después los dos protagonistas de la historia decidieron que les faltaba un rito para sellar su amistad. Entonces Caraballo se convirtió en padrino de uno de los hijos de "Mochila".

Aquel fue un momento sublime en el boxeo: dos rivales comprendieron que aunque el uno se comportara como acróbata y el otro como domador de fieras, eran miembros del mismo circo: no se habían peleado por enemigos, sino por hermanos. A fin de cuentas tenían mucho en común. Por ejemplo, su analfabetismo.

Caraballo –siempre tan fanfarrón –fingía ante los empresarios que revisaba sus contratos, y después se los llevaba a Zunilda, su mujer, para que ella los firmara. "Mochila" admitía que no sabía leer.

Otro factor común: ninguno de los dos pudo ser campeón mundial.

Por eso, vista ahora en perspectiva, la amistad de los dos fue más grande que todos los trofeos del mundo.

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Antonio García, Maravilla, (Madrid 1911 – Fuengirola 1988), finísimo torero madrileño. Marcial Lalanda le dio la alternativa, con Manolo Bienvenida de testigo y con toros de Antonio Pérez, en Santander en agosto de 1931. Confirmó en la Corrida de Beneficencia de 1933, con toros de Bernardo Escudero y del Marqués de Albaserrada, alternando con Nicanor Villalta, Manolo Bienvenida y Domingo Ortega. Esa tarde Villalta se vio en la obligación de estoquear siete de los ocho toros al resultar cogidos el resto de los toreros.

Su última actuación en Madrid tuvo lugar en 1944. En 1945 le entrevista José Carrasco para la revista El Ruedo:
«[...]-La lucha de antes era feroz. Por una parte el toro, que hoy ha desaparecido por completo. Cuando cogían antes daban cornadas...; hoy, si acaso, rompen el traje, en la mayoría de los percances. Me alegro que así ocurra por mis compañeros, pero la exposición ha desaparecido en un gran porcentaje.
-¿Y sobre el toreo moderno?

-Fui de los primeros en practicarlo como gusta hoy. Sin cargar la suerte, como yo comencé al aparecer por los ruedos. Ya se hacía antes del año 1936. No es nuevo... Pero aquellos años no soportaban lo que vuelve locos a los aficionados de ahora. [...]»

J. R. M.

Lunes, 25 de noviembre

Monterrey

domingo, 24 de noviembre de 2013

Lupus



Domingo, 24 de noviembre

Serrano, 61

"Acuérdate de mí cuando llegues a tu reino"

 DOMINGO, 25 D NOVIEMBRE

En aquel tiempo, las autoridades hacían muecas a Jesús, diciendo: "A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido." Se burlaban de él también los soldados, ofreciéndole vinagre y diciendo: "Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo." Había encima un letrero en escritura griega, latina y hebrea: "Éste es el rey de los judíos." Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo: "¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros." Pero el otro le increpaba: "¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibirnos el pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha faltado en nada." Y decía: "Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino." Jesús le respondió:

-Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso.

Lucas 23, 35-43

sábado, 23 de noviembre de 2013

El subsidio

Pirritx, Porrotx...

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Estuve el otro día en un acto de promoción (de la idea) de un festival para El Chano.
    
El Chano es un banderillero de la majeza que está en silla de ruedas desde que en Ávila, banderilleando para Milagros del Perú, fue volteado por el último novillo de la noche.
    
Sentí un crujido muy fuerte en las vértebras, como si me hubiesen desconectado las piernas, y ya no me pude mover.
    
El Chano no aspira a un subsidio; aspira a un festival. Se pidió a Las Ventas, el Camelot de Abella, donde contestaron que no. Allí la única silla que quieren ver es la de Morante.
    
No me imagino yo a los Dexter de la Eta pendientes de un festival de Pirritx y Porrotx para poder ir a la herriko taberna a jugar al mus.

    Los Dexter de la Eta no aspiran a un festival, sino a un subsidio del Estado de Derecho, que es por lo que brindaba Paterra con fino… en Córdoba, sin que nadie hiciera valer el derecho de admisión, ya suponemos que por santo temor... a Estrasburgo.
    
Cuenta Galbraith que en un interrogatorio a Joachim von Ribbentrop, el ministro nazi de Exteriores, se le preguntó su razón para, prescindiendo de todo vestigio de inteligencia, declarar la guerra a América, a lo que replicó que Alemania se había visto obligada por las cláusulas de su tratado con Japón e Italia. Entonces un joven ayudante bilingüe que estaba ocupándose de la traducción preguntó por su cuenta:

    –¿Por qué fue ese tratado el primero que decidieron respetar?
    
Cada vez que oigo hablar de Estrasburgo me viene a la cabeza el ayudante de Galbraith trasladando su inteligente impertinencia a Gallardón.
    
Los Dexter de la Eta tendrán, pues, su subsidio, ese dinero de bolsillo imprescindible para el españoleo contemporáneo: tomar el sol, mondar pipas y hacer botellón. Como en el economato del talego, pero en la plaza del pueblo y con queso curado, patés y mueslis…, que eran las cosas que estos gudaris más demandaban antes de su liberación por la vía de Estrasburgo.

En la muerte de Epifanio Rubio, Mozo


José Ramón Márquez

Corren muy malos tiempos para los varilargueros desde que ni se dan la alternativa ni su sombrero está hecho de castor. Empleados de los matadores, sólo les resta la chaquetilla de oro como símbolo de su antigua importancia, pues ellos fueron la auténtica base del espectáculo taurino, prácticamente hasta la aparición del democrático peto que sirvió tanto para salvar la vida de los aleluyas como para permitir que cualquiera que fuese más o menos capaz de sostenerse sobre la silla de montar pudiese decir que era picador. Decía don Alfredo Marqueríe que hay varilargueros que manejan la pica como si fuese una caña de pescar. De pescar refilonazos, marronazos o puyazos traseros, diríamos abundando, porque sólo con ver a un picador agarrar el palo ya se sabe a qué escuela pertenece, si de
los picadores o de los pescadores.

Epifanio Rubio, Mozo, fue picador de los buenos. Picador de Luis Miguel Dominguín y de Santiago Martín El Viti. Aprendió a caer antes que a picar y en su vida tuvo más miedo al fracaso que a los toros. Al toro le llevaron los dominguines. Pepe le enseñó a leer, Luis Miguel le dio trabajo y Domingo le dio a ganar sus primeras mil pesetas. En sus cerca de cuarenta años de profesión se ganó el prestigio de buen picador y de mejor persona; viajó a América y una tarde de octubre, en Vista Alegre, Luis Miguel le hizo descabalgar para ser él quien picase al toro. El día 1 de junio de 1982, muy cerca ya de su retirada de los ruedos, le cupo la honra de picar, en la inolvidable corrida de Victorino Martín, al sexto toro de la tarde yendo en la cuadrilla de José Luis Palomar. Hace casi treinta años que se retiró del oficio y, a diferencia de tantos, siempre mantuvo incólume su afición. Ahora, a los noventa y dos años, ha entregado su alma al Creador. Que la tierra le sea leve.

Mozo con el autor de estas líneas